crianza

¿Cómo comunicarse emocionalmente con sus hijos?

Hay muchas maneras de enseñarles a ser inteligentes en el área de las emociones sociales. La psicóloga Annie de Acevedo da tres pautas para lograrlo.


Los padres cuyos hijos son criados con una buena inteligencia socioemocional les enseñan más que nada a tener empatía. Les muestran la importancia de escuchar a los otros con atención e interés, expresando validación y comprensión. En general todas las investigaciones muestran que si alguien siente empatía hasta con un personaje de la televisión, esto lo hace sentir más conectado y seguro.

Miremos entonces cómo podemos enseñar y mostrar la empatía a nuestros hijos de manera más efectiva. Nadie duda de la importancia de la inteligencia socioemocional y lo clave es poder enseñarla. Aquí el ejemplo es el mejor maestro y por eso es fundamental mostrarle empatía a su hijo. Que ellos aprendan esta inteligencia será vital para el éxito que los niños vayan a tener en la vida. Sin esta inteligencia será muy difícil navegar en el siglo XXI. Un estudio muestra claramente que el factor número uno para llegar a esta inteligencia es la empatía, lo cual implica ponerte en los zapatos del otro. Sin eso la sociedad te dejará de lado, no te dejará moverte como quieres, ni lograr tus objetivos.

- Manténgase calmado y piense en las emociones que le surgen en el momento: esto le dará una oportunidad de conexión con sus seres queridos, pues al compartir experiencias estresantes como esta de la pandemia, hay una oportunidad de oro para ejercitar la paciencia y la compasión y mantenerse ecuánime mientras el niño llora o mientras tiene una rabieta. Desahogarse les permite a todos aprender de esta situación difícil. No está nunca mal decir lo que se siente, ojalá sin ánimo de quejarse, sino como un ejercicio para explicar sentimientos y socializarlos con los demás. Eso ayuda a liberar el estrés y a sentir que no estamos solos en este mundo.

- Entienda, valide y acepte en vez de juzgar: si su hijo no está bien trate de entender lo que le pasa antes de emitir juicios sobre su comportamiento o de regañarlo. Acuérdese que todo el mundo quiere sentirse bien y si él está sintiéndose mal es porque algo le está pasando y, el no sabe como comunicarlo, o ni siquiera lo entiende. Por eso aquí se debe ejercitar de nuevo la paciencia y esperar. Si no le dice nada en el momento, no se preocupe pues cuando su hijo esté listo para hablar, muy seguramente lo va a compartir con usted. Aceptar también es muy inmportante porque implica despojarse de todo deseo de reprenderlos y más bien sentir la necesidad de mostrarles un camino alternativo que ellos puedan tomar para evitar que sufran.

- Refleje lo escuchado y valore estos sentimientos: ante un problema de sus hijos dígale las cosas de manera sincera y dulce para que él se sienta escuchado y validado y no como un ser extraño. Puede ser una frase como: “me doy cuenta lo bravo que estás”, “Qué difícil es tú situación” pero, eso sí, no le arregle nada. Solo demuestre que usted le cree y le valida lo que siente. Así, después de sentirse escuchado, el niño entrará en otra fase que es el periodo de buscar una solución a eso que siente. La validación incluye frases como “Yo también estaría asustado”, “huy eso tiene que doler”, “Qué difícil para ti”, etc…. Escuche las veces que sea necesario, una vez hecha la escucha y la validación, su hijo se sentirá no solo escuchado sino aceptado.

- De esta manera si su hijo lo necesita algún día para resolver un problema de tipo emocional ya usted tendrá en sus manos unas cuantas herramientas poderosas que son la empatía y la escucha lo cual lo llevara a resolver el problema de manera más efectiva. Una buena comunicación emocional es necesaria para estar conectados con las otras personas alrededor nuestro.