El alzhéimer es el tipo de demencia más común.
Altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en las personas mayores. | Foto: Getty Images

Vida moderna

La mejor vitamina para el cerebro que ayuda a prevenir el alzhéimer, según estudio

El efecto de las vitaminas B en los niveles de homocisteína ayudó a frenar el ritmo de la contracción del cerebro.

13 de octubre de 2022

La enfermedad de Alzheimer, sin duda, tiene una repercusión muy fuerte a cualquier edad. Sin embargo, un estudio reciente sugiere que altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en las personas mayores que experimentan algunos signos de la enfermedad.

La investigación, publicada en la revista PLoS One y realizada por científicos del proyecto Oxford para la Investigación de la Memoria y el Envejecimiento (OPTIMA), se basa en el examen de 168 personas mayores que experimentaban cierto nivel de deterioro mental conocido como deterioro cognitivo leve.

Esta condición, marcada por lapsos de memoria y problemas de lenguaje, va más allá del envejecimiento normal y puede ser un precursor de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. En el estudio, la mitad de los voluntarios recibieron una tableta diaria conteniendo niveles muy por encima de la cantidad diaria recomendada de la familia B de vitaminas, como el ácido fólico, B6 y B12.

La otra mitad recibió un placebo. Después de dos años, los análisis con resonancia magnética mostraron que la velocidad a la que sus cerebros encogían se había reducido.

Una dieta saludable y el consumo de vitaminas es fundamental para la salud del cerebro. Foto: Getty Images. Montaje SEMANA.
Altas dosis de vitamina B pueden reducir a la mitad la contracción del cerebro en personas mayores con algunos signos de la enfermedad. Foto: Getty Images. Montaje SEMANA. | Foto: Foto: Getty Images. Montaje SEMANA.

Si bien, el cerebro se encoge en promedio a una tasa de 0,5 % al año después de la edad de 60 años, los cerebros de las personas con deterioro cognitivo leve se encogen el doble de rápido, y en los pacientes que sufren alzhéimer la contracción aumenta hasta 2,5 % anual.

El equipo de científicos detectó que en las personas que recibieron suplementos de vitamina B, la contracción del cerebro disminuyó entre 30 y 50 % frente a los otros participantes.

La razón por la que esto sucede es que algunas vitaminas del grupo B, como el ácido fólico, la vitamina B6 y la B12, controlan los niveles de una sustancia de la sangre conocida como homocisteína. Los niveles altos de homocisteína están asociados con una contracción más rápida del cerebro y con la enfermedad de Alzheimer.

Los autores del estudio creen que el efecto de las vitaminas B en los niveles de homocisteína fue el efecto que ayudó a frenar el ritmo de la contracción del cerebro. “Estas vitaminas están haciendo algo a la estructura del cerebro”, concluyeron.

Lo están protegiendo, y eso es muy importante porque tenemos que proteger al cerebro para prevenir la enfermedad de Alzheimer, explicó David Smith, director de la investigación. Sin embargo, Smtih y sus colegas advierten que aún se requiere más investigación antes de poder recomendar el suplemento para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.

Síntomas del alzhéimer

  • Dificultad para realizar cuentas sencillas, como 2 x 1.
  • Pérdida de movimientos, como dificultad para levantarse solo.
  • Depresión, como una tristeza que no para y ganas de aislarse de la sociedad.
  • Hipersexualidad, pudiendo haber masturbación en público o conversaciones inapropiadas.
  • Irritabilidad en exceso por no recordar ciertas cosas o no entender determinada situación.
  • Agresividad, como golpear a amigos y familiares, lanzar cosas contra el piso o la pared.
  • Alteraciones de la vista, como dificultad para enfocar una imagen completa.
  • Dificultad de percepción y profundidad.
  • Dificultad para reconocer rostros y personas.
  • Disminución de la capacidad de comunicación escrita o verbal.
  • Dificultad para aprender nuevas tareas.
  • Olvidar acontecimientos de la vida diaria, como si comió, si se bañó, entre otras.
  • Fallas en la memoria frecuente, como salir de casa y olvidar el camino hacia donde iba.
  • Guardar objetos en lugares inadecuados, como el teléfono en la nevera.
  • Permanecer en silencio por largos períodos de tiempo a la mitad de una conversación
  • Insomnio, dificultad para dormir o despertarse a mitad de la noche.