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El alimento que ayuda a mejorar la memoria y la concentración de manera natural

La oferta de alimentos que contribuyen al cuidado de la mente es variada, pero hay una categoría de productos que sobresalen para preservar el funcionamiento del cerebro.


Los alimentos representan un papel fundamental en el cuidado y la preservación del cuerpo, también son un factor clave para el correcto funcionamiento del cerebro. Existe una gran variedad de productos que benefician la mente y su concentración, es por ello que algunos tienen más importancia que otros.

Uno de los signos de la edad que muchos neurólogos dan a conocer es la falta o disminución de la memoria y la concentración. En ese sentido, es necesario comprender que el cuidado del cerebro debe primar por encima de otras variables, pues de este dependen los movimientos que las personas realizan, la capacidad de razonamiento y la interacción con los demás.

Para los expertos en nutrición, la cantidad de alimentos que una persona debe ingerir para fortalecer su memoria y concentración es variada; sin embargo, uno de los más recomendados para la mente son los frutos secos.

De acuerdo con investigaciones de Estados Unidos, los frutos secos son la opción perfecta para cuidar el cerebro y comerlos de forma habitual permite que haya una mayor estimulación en las ondas cerebrales asociadas con la cognición, el aprendizaje, la memoria y otras funciones claves del cerebro.

Entre los frutos secos de mayor convergencia para el cuidado de la mente se encuentran almendras, cacahuates, pistachos y nueces; son frutos secos que permiten que las ondas cerebrales se alimenten con los nutrientes y beneficios que ofrecen para mejorar la memoria.

Los frutos secos se caracterizan por tener propiedades como omega 3, fósforo, magnesio, vitamina E y del grupo B que contribuyen a la mejora del cansancio mental y la correcta circulación de la sangre en el cerebro; además, aportan energía y mayor estimulación para la creatividad.

Asimismo, estos alimentos son ricos en antioxidantes, por lo que actúan en el cuerpo de forma saludable y controlada, así como retrasan el envejecimiento de las neuronas al actuar contra los radicales libres que provocan estrés oxidativo, según el aval médico y de nutrición.

Frutos secos
Frutos secos - Foto: Getty Images/iStockphoto

Nutricionistas recomiendan comer al menos cinco piezas de estos frutos secos por día, pues su consumo contribuye al cuidado de la memoria y la concentración que, hoy por hoy, se ha visto afectada con varios modelos de aprendizaje y el uso excesivo de la tecnología.

No obstante, es importante advertir que el consumo excesivo de frutos secos puede afectar el cuerpo humano; el mejor consejo para evitar sobrepasar los límites es actuar con responsabilidad y consultar con especialistas y médicos de confianza.

¿Qué frutos secos son buenos para bajar el colesterol elevado?

Las grasas que contienen los frutos secos se consideran saludables, es decir, monoinsaturadas y poliinsaturadas. La Clínica Mayo asegura que estas grasas “ayudan a disminuir los niveles de colesterol LDL, bajan los triglicéridos, disminuyen la coagulación de la sangre y mejoran la salud de los vasos sanguíneos”.

Las avellanas, las nueces y las almendras benefician la salud cardiovascular. Estos alimentos ayudan a mantener la salud de los vasos sanguíneos y a controlar los niveles de colesterol. Las nueces aportan cantidades importantes de omega 3. Este ácido graso es importante porque ayuda a reducir los niveles alto de colesterol y triglicéridos y los niveles altos de presión arterial.

Las avellanas y las almendras reducen los niveles de lípidos en la sangre y de homocisteína, un aminoácido que en grandes cantidades daña el revestimiento de las arterias y aumenta el riesgo de bloqueo de los vasos sanguíneos.

Para los médicos, los frutos secos son uno de los alimentos más completos pues, aunque no se ha determinado por completo la cura de una enfermedad a través de su ingesta, sí se ha comprobado su contribución en enfermedades como la diabetes, el tránsito intestinal y la demencia.