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¿Qué fruto seco es bueno para mejorar la salud del corazón?

El envejecimiento aumenta el riesgo de padecer diferentes afecciones cardíacas.


El paso de los años afecta significativamente todos los órganos del cuerpo. El corazón no es la excepción. “El envejecimiento puede causar cambios en el corazón y en los vasos sanguíneos. Por ejemplo, a medida que una persona envejece, el corazón no puede latir tan rápido durante la actividad física o en momentos de estrés como lo hacía cuando era más joven”, explica el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento.

La vejez trae consigo muchos cambios que pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Una de ellas es la arteriosclerosis, que ocurre por el endurecimiento y rigidez de las arterias mayores. Esta es la causa de la presión arterial alta, también conocida como hipertensión.

Para evitar las enfermedades cardíacas, la mejor opción es la prevención. Se debe llevar una vida saludable para mantener un corazón sano y libre de afectaciones. La alimentación es uno de los elementos más importantes, no solo para este órgano, sino para el bienestar integral del cuerpo.

De acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, se deben incluir comidas ricas en vitaminas y minerales para cuidar el corazón. Señala que “las verduras y frutas, como otras plantas o alimentos vegetales, contienen sustancias que pueden ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares”.

Sobre esa misma línea, la entidad destaca los beneficios de los frutos secos para la salud cardíaca, debido a su contenido de ácidos grasos insaturados y otros nutrientes. Esta opción es muy asequible porque son económicos y se pueden consumir de diferentes formas y en cualquier lugar. No obstante, se debe tener en cuenta que su consumo debe ser moderado ya que tienen un alto contenido calórico.

En el grupo de los frutos secos se encuentran las nueces. Esta es la alternativa más saludable para quienes quieren llevar una vida saludable y desean disminuir el riesgo de padecer afecciones del corazón. Según varios estudios, los resultados explican que “las personas que están en riesgo de un ataque cardíaco pueden reducir su riesgo al consumir una dieta saludable que incluye nueces”, menciona Mayo Clinic.

Además de eso, este fruto seco tiene diferentes beneficios para el organismo. Reduce el nivel de colesterol y triglicéridos en la sangre, mejora la salud del revestimiento de las arterias, disminuye los niveles de inflamación relacionados con la enfermedad cardíaca y reduce el riesgo de presentar coágulos sanguíneos.

Para mantener un corazón sano también es importante realizar actividad física y tener hábitos saludables. La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) señala algunas recomendaciones para la salud cardíaca.

  1. Tener una dieta saludable: se deben consumir alimentos con bajo contenido en sal y bajo contenido de sodio. Limitar el consumo de alimentos con grasas trans, debido que puede causar un infarto. Igualmente, moderar la ingesta de azúcares.
  2. Atención a los problemas de salud: se debe estar atento a enfermedades como la hipertensión, diabetes y colesterol alto, ya que estas afecciones aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad cardíaca. Para esto, se deben realizar exámenes periódicos y si el médico diagnostica alguna de estas afecciones, seguir las recomendaciones y tomar la medicación a tiempo.
  3. Tener cuidado con el consumo de la aspirina: el uso diario de este medicamento ayuda a prevenir ataques cardíacos, pero no es saludable para todas las personas. Por esto, antes de hacerlo, se debe consultar al médico, para conocer los efectos y la dosis adecuada.
  4. Conocer los síntomas de un ataque cardíaco: es importante conocer las señales para estar alertas y acudir inmediatamente a un centro médico:
  • Dolor en el pecho (dolor fuerte u opresión).
  • Dolor en la parte superior del cuerpo (brazos, cuello, mandíbula, espalda, parte superior del estómago).
  • Falta de aliento.
  • Sudoración fría repentina.
  • Cansancio inusual o inexplicable.
  • Sensación de mareo o aturdimiento.
  • Malestar en el estómago (náusea).