Las semillas se han convertido en un complemento clave cuando de alimentarse saludable se trata, gracias a su fuente de fibra, minerales, grasas saludables y proteínas.
Los frutos secos son alimentos saludables para el organismo. | Foto: Getty Images

Salud

Este es el superalimento que se debe consumir diariamente, según Harvard

Es rico en grasas monoinsaturadas y fibra.

Redacción Vida Moderna
8 de noviembre de 2023

Alimentarse de manera saludable es una de las principales recomendaciones de los especialistas, pues se trata de la mejor forma de mantener el organismo en buena condición y prevenir el desarrollo de diversas afecciones de salud como la diabetes, sobrepeso, obesidad y afecciones cardíacas, entre otras.

La ingesta de frutas y verduras debe ser una prioridad en la dieta. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que toda persona, tanto niños como adultos, deberían ingerir al menos 400 gramos de estos alimentos con el fin de que el cuerpo pueda obtener sus beneficios nutricionales.

El instituto Mayo Clinic asegura que hay investigaciones que han demostrado que comer frutos secos de manera frecuente disminuye los niveles de inflamación relacionada con la enfermedad cardíaca y la diabetes, por ejemplo.

Frutos secos
Las nueces son saludables para el corazón. | Foto: Getty Images

Los beneficios de las nueces

Los frutos secos como las nueces contribuyen a mejorar la salud de las arterias, disminuir la inflamación relacionada con enfermedades cardíacas, reducir el riesgo de coágulos sanguíneos, que pueden causar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, bajar el riesgo de tener presión arterial alta, disminuir el riesgo de muerte prematura debido a una enfermedad cardíaca y reducir los niveles del colesterol no saludable.

En torno a este tema, Monique Tello, doctora en el Programa de Estilo de Vida Saludable de la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos), asegura que las nueces deberían incluirse de manera frecuente en la primera comida del día.

La experta destaca sus propiedades saludables y recomienda comerlas a diario gracias a que brindan un golpe de energía sostenible y duradera necesario para iniciar la jornada, sin producir el efecto que pueden ocasionar algunos carbohidratos de absorción rápida.

Consumir frutos secos como las almendras y las nueces, ya que tienen gran cantidad de potasio.
Las nueces deberían consumirse a diario. | Foto: Getty Images

Como ya se mencionó, la ingesta frecuente de frutos secos se ha relacionado con una mejor condición del corazón. El estudio “Frutos secos y riesgo cardio y cerebrovascular. Una perspectiva española”, concluye que hay muchos análisis que confirman el papel predictor y la relación causal entre colesterolemia y cardiopatía coronaria, por una disminución de los niveles de colesterol que produce una reducción de la incidencia y la prevalencia de la muerte por cardiopatía isquémica y enfermedad cardiovascular.

La Fundación Española del Corazón refiere una revisión sistemática de 26 ensayos clínicos de la Universidad de Harvard, que sugiere que las dietas enriquecidas específicamente con nueces podrían reducir significativamente el colesterol total, el LDL o malo, los triglicéridos y la apolipoproteína B.

Nueces, el superalimento que lo ayudará a prevenir enfermedades cardiovasculares
Nueces, el superalimento que lo ayudará a prevenir enfermedades cardiovasculares. | Foto: Getty Images

“Los investigadores examinaron 26 ensayos controlados aleatorios de 1.059 participantes de entre 22 y 75 años, entre los que se encontraban personas con colesterol alto, diabetes tipo 2, síndrome metabólico, sobrepeso u obesidad, además de otras sin ninguna de estas patologías”, menciona la citada fuente.

Las conclusiones de los investigadores apuntaron a que una dieta en la que se incluyeron nueces contribuyó a reducir el porcentaje de colesterol total (3,25 %), el LDL o malo (3,73 %), los triglicéridos (5,52 %) y la apolipoproteína B (4,19 %).

Además, la incorporación de estos frutos secos en la dieta no tuvo efectos adversos sobre el peso corporal o la presión arterial, de acuerdo con los análisis incluidos en el metaanálisis.

Referencias científicas: