vida moderna

Las frutas que impiden bajar de peso

Solo el médico puede determinar el tipo de dieta necesaria para cada persona y su condición.


Se considera que las frutas y verduras son las partes comestibles de las plantas (por ejemplo, estructuras seminíferas, flores, yemas, hojas, tallos, brotes y raíces), tanto cultivadas como silvestres, en estado crudo o con un procesamiento mínimo.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), existen frutas y verduras mínimamente procesadas y son aquellas que se han sometido a algún proceso que no altera su condición de fresco, como lavado, clasificación, recortado, pelado, cortado o troceado.

Los alimentos mínimamente procesados conservan la mayor parte de sus propiedades físicas, químicas, sensoriales y nutricionales intrínsecas, y muchos de ellos son tan nutritivos como los alimentos sin procesar. Algunos ejemplos son la fruta cortada, la embolsada, las ensaladas de verduras y las frutas y verduras desecadas y congeladas.

Las frutas y las verduras ofrecen múltiples beneficios para la salud, como el fortalecimiento del sistema inmunitario, que son esenciales para luchar contra la malnutrición en todas sus formas y para la prevención general de las enfermedades no transmisibles. Por ello se deberían consumir cantidades adecuadas de fruta y verdura a diario, dentro de una dieta saludable y diversificada.

A pesar de lo anterior, según el medio especializado en estilo de vida Hola.com, existen algunas frutas que se recomienda no sean consumidas diariamente o en exceso, sobre todo, si se está intentando bajar de peso. Entre ellas, están:

1. Naranja: un jugo natural de naranja, según explica el especialista Salomón Jakubowicz, médico investigador en endocrinología y autor del libro Ni una dieta más, le dijo al portal Salud 180 que al extraer el jugo de la fruta se obtiene agua con azúcar. “Este es el peor de los azúcares, el que más engorda, sube los triglicéridos, ácido úrico y causa diabetes”, explicó Jakubowicz.

2. Dátiles: son el fruto de la palmera datilera, originaria del golfo Pérsico. Son ricos en vitamina A y B, contienen una gran cantidad de potasio (650 mg) y de magnesio (65 mg). Sin embargo, contienen mucho azúcar y muchas calorías (100 g de dátiles contienen 290 kcal).

3. Manzana: es de las frutas más ricas en fibra. Por cada 100 gramos de esta fruta 2,4 son de pura fibra. Aunque suele ser recomendada para bajar de peso, su índice glucémico es de 23 gramos por pieza, por lo que no se debe abusar de su consumo. Se aconseja comer una diaria.

4. Plátano: “Tiene un aporte calórico elevado, por lo que debería moderarse dentro de una dieta de adelgazamiento, a menos que se tenga contemplado un plan de entrenamiento”, asegura el portal ClikiSalud.

5. Uva: aunque son un potente antioxidante y ricas en fibra, también contienen un elevado índice glucémico. Además, se aconseja que siempre sea fresca, pues su presentación en uvas pasas concentra aún más los niveles de azúcar.

Además de las frutas anteriores, existen otros alimentos que agregan grasas y azúcares al organismo y por lo tanto, deben evitarse en la dieta si se quiere perder peso.

  • Harinas refinadas: son aquellas que provienen de fuentes naturales como el trigo, pero que han pasado por un proceso industrial para volverlas más finas. En este paso pierden buena parte de sus nutrientes y componentes. En algunas oportunidades son mezcladas con azúcar, asegura el portal Muy Salud de España, publicación digital especializada en temas de salud y científicos.
  • Papas fritas: si bien se trata de un alimento que puede ser rico al paladar, aporta grasas y sodio, no sacia y en muchas oportunidades se vuelve adictivo. Dado que estas papas no aportan fibra ni proteínas y tampoco vitaminas ni minerales, pero sí calorías, lo recomendable es eliminarlas de la dieta.
  • Embutidos: las salchichas, los chorizos, el salami, la morcilla y el jamón son algunos de los embutidos más famosos, pero también causantes de la aparición de enfermedades cardiovasculares, según un artículo publicado en la revista especializada BMC Medicine.