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¿Qué enfermedades puede curar la mandarina?

Un par de mandarinas cubre aproximadamente la mitad de las necesidades diarias de vitamina C y el 10 % del betacaroteno o provitamina A.


Las mandarinas son esas frutas que podrían ser amadas por muchos, pero odiadas por otros. Su color naranja intenso y su fuerte olor hace que sea una de las más controversiales de su especie; sin embargo, su grato dulzor, su escaso grado de acidez y la suavidad de su pulpa hacen de este cítrico una de las más populares.

Además, resultan tan fáciles de pelar y de comer, por lo que se han convertido en una de las frutas predilectas de los niños.

Los mandarinos, según la mitología, cubrían la cordillera del Atlas y crecían en el jardín de las Hespérides. No obstante, su origen real se sitúa en Indochina y el sur de la China, donde las primeras referencias a su cultivo se remontan al siglo XII AC.

Se cree que su nombre se debe al color de los trajes que vestían los mandarines –gobernantes de la antigua China–, quienes tenían el privilegio de acceder a este maravilloso fruto.

la parte blanca que se encuentra en su gajo entre la cáscara y la pulpa, tiene una gran cantidad de fibra
Resultan tan fáciles de pelar y de comer que se han convertido en una de las frutas predilectas de los niños. - Foto: Getty Images/iStockphoto

Ahora bien, en cuanto a sus propiedades para la salud, científicos de la Universidad de Western Ontario en Canadá afirman que la nobiletina, que se encuentra en altas concentraciones en mandarina, previene la obesidad y ofrece protección contra la diabetes tipo 2 y aterosclerosis.

Propiedades de la mandarina

  • Como sus parientes cítricos, la naranja, el pomelo y el limón, su pulpa está formada por numerosas vesículas llenas de jugo rico en vitamina C, flavonoides, betacaroteno y aceites esenciales.
  • Un par de mandarinas cubren aproximadamente la mitad de las necesidades diarias de vitamina C y el 10 % del betacaroteno o provitamina A.
  • El ácido cítrico es el responsable de su agradable acidez. Esta sustancia ejerce un efecto desinfectante y potencia el de la vitamina C.
  • Destaca su riqueza en ácido fólico: 100 g aportan el 40 % del que se precisa al día. Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, la síntesis de material genético y la formación de anticuerpos. También contiene pequeñas dosis de B1, B2 y B6.
  • El mineral que más abunda en la mandarina es el potasio, necesario para la generación y transmisión de los impulsos nerviosos, la actividad muscular y el equilibrio hídrico de las células. También aporta calcio y magnesio y, en menor cantidad, hierro y cinc y fósforo.
  • La fibra de la mandarina –sobre todo pectina– ayuda a prevenir el estreñimiento, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer de colon.

En general, sus compuestos de efecto antioxidante contrarrestan la acción nociva de los radicales libres y protegen de las enfermedades degenerativas, según el portal Cuerpo y Mente.

Combate la anemia

  • La vitamina C aumenta la absorción del hierro aportado por otros alimentos vegetales y favorece la producción de glóbulos rojos.
  • Por eso se recomienda a las personas con anemia, un problema especialmente frecuente entre las mujeres en edad fértil.

Aliada de las defensas frente a la gripa

  • La medicina tradicional china ya consideraba la mandarina una materia de primer orden para conservar la salud. Hoy sabemos que refuerzan la inmunidad.
  • Tomar unas cuatro mandarinas diarias es un buen complemento antioxidante y estimulante de las defensas, sobre todo gracias a su riqueza en vitamina C, que ayuda a prevenir gripes y resfriados.

Ayuda al colesterol

  • Las propiedades para reducir el colesterol de la sangre se encuentran en la cáscara de mandarina. Ahí se concentra 20 veces más la cantidad de compuestos llamados flavonas polimetoxilatados que en el jugo.
  • Se cree que estas sustancias ayudan a metabolizar mejor las grasas y triglicéridos depositados en el hígado”, afirma un estudio publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry.

Refuerza el sistema cardiovascular

  • Su riqueza en potasio actúa como diurético natural, mientras que flavonoides como la hesperidina protegen las paredes de los vasos sanguíneos y la pectina ayuda a reducir el colesterol perjudicial (LDL).
  • De esta manera reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Evita el estreñimiento

Elimina el ácido úrico

  • El elevado contenido en agua, potasio y ácido cítrico producen un efecto diurético que favorece la eliminación del ácido úrico y sus sales.
  • Alcaliniza la orina e inhibe la aparición de infecciones en las vías urinarias.

Ayuda al embarazo y a los deportistas

  • El ácido fólico y la vitamina C son imprescindibles en los procesos de división celular de los primeros meses de gestación.
  • Por otra parte, la variedad de nutrientes de esta fruta ayuda a reponer el líquido y los minerales perdidos tras el ejercicio.