Una sana alimentación es fundamental para evitar el aumento de los triglicéridos.
Para evitar que los niveles de triglicéridos se eleven es importante cuidar la alimentación. - Foto: Gettyimages

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Triglicéridos altos: la vitamina que ayuda a reducirlos de manera efectiva

Estos lípidos elevados en el organismo ocasionan riesgo de enfermedad cardiovascular.

Los triglicéridos son un tipo de grasa que se encuentra en la sangre. Cuando sus niveles se elevan se le conoce médicamente como hipertrigliceridemia y es un padecimiento que debe controlarse, pues está asociado con riesgo cardiovascular.

Los triglicéridos se almacenan en las células grasas. Posteriormente, las hormonas los liberan para obtener energía entre las comidas. La institución médica Mayo Clinic explica que si una persona ingiere regularmente más calorías de las que quema, en particular de alimentos ricos en carbohidratos, es posible que estos se incrementen.

Información de la Fundación Española del Corazón indica que el nivel de estos lípidos debe estar por debajo de los 150 miligramos por decilitro (mg/dl) como valor de referencia en ayunas. Se trata de una afección que normalmente es asintomática hasta que alcanza cantidades muy elevadas.

De acuerdo con los expertos, cuando los triglicéridos son altos pueden contribuir al endurecimiento de las arterias o al engrosamiento de las paredes arteriales (arterioesclerosis), lo que aumenta el riesgo de sufrir accidente cerebrovascular, ataque cardíaco y cardiopatías. Los triglicéridos extremadamente altos también pueden causar inflamación aguda del páncreas (pancreatitis).

De igual manera, si esta grasa se eleva en el organismo, puede ser signo de otras afecciones que aumentan el riesgo de sufrir enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, incluyendo la obesidad y el síndrome metabólico, el cual se evidencia en demasiada grasa alrededor de la cintura, hipertensión arterial, triglicéridos altos, hiperglucemia y niveles anormales de colesterol.

Si esta grasa se mantiene muy alta en el cuerpo, trae consecuencias para el aparato digestivo, respiratorio, la piel y los ojos. Por esta razón, es importante realizarse exámenes de manera permanente que permitan determinar su estado.

Además de llevar una dieta saludable, el consumo de algunas vitaminas como la niacina o vitamina B3 resulta favorable no solo para bajar los triglicéridos, sino para controlar el colesterol malo en la sangre. Los expertos de Mayo Clinic aseguran que “desde hace mucho tiempo, la niacina se usa para reducir el nivel de triglicéridos y aumentar el colesterol de lipoproteínas de alta densidad. Este colesterol “bueno” ayuda a eliminar el colesterol de lipoproteínas de baja densidad, o colesterol “malo”, del torrente sanguíneo”.

“La niacina puede disminuir los triglicéridos en 25 % y aumentar el colesterol HDL más del 30 %”, precisa la citada fuente, la cual también advierte que esta vitamina no es recomendada para todas las personas. “Aquellos que toman niacina junto con medicamentos comunes para el colesterol no notan un beneficio adicional significativo. Además, es posible que ocasione efectos secundarios molestos y, en ocasiones, peligrosos”.

Por ejemplo, las altas dosis de niacina pueden generar enrojecimiento intenso de la piel combinado con mareos, latidos cardíacos acelerados, picazón, náuseas, vómitos y diarrea, gota, daño hepático y diabetes, por lo que siempre debe consultarse con el médico su consumo y las dosis recomendadas.

Es importante informarle al especialista si la persona está embarazada, planea estarlo o está amamantando, si tiene alergias, si está tomando otras medicinas, bebe mucho alcohol o si padece de diabetes, enfermedad renal, úlcera péptica o gota, precisa la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

Ácidos omega 3

Los ácidos grasos omega 3 son otra de las opciones para reducir los niveles de triglicéridos. Estas grasas se encuentran principalmente en alimentos como los pescados azules y algunas semillas. La citada fuente señala que estos ácidos pertenecen a una clase de medicamentos llamados antilipémicos o agentes reguladores de lípidos, por lo que ayudan a disminuir la cantidad de triglicéridos y otras grasas que se producen en el hígado.

Si bien una dieta rica en omega 3 es favorable para la salud, en ocasiones no es suficiente y se debe recurrir a suplementos que pueden ser entre dos y cuatro gramos diarios, de acuerdo con los especialistas. Un médico será quien recomiende el tratamiento a seguir.