ARTE QUE MATA

Pintores, ceramistas y escultores se ven expuestos a peligrosas enfermedades por los materiales con que trabajan.

20 de noviembre de 1989

Después de horas de trabajo frente a un lienzo, rodeado de pinturas, arcillas, ,pigmentos, esmaltes y disolventes, el artista puede salir con algo más que un cuadro. Los últimos estudios demuestran que un artista tiene un altisimo riesgo de contraer un gran número de enfermedades como resultado de los químicos con los que trabaja. Los problemas van desde una simple alergia hasta algo tan grave como daños en el sistema reproductivo o en los pulmones. Y las cosas parecen empeorarse con el tiempo. En Estados Unidos, por ejemplo, según se afirma en un artículo del New York Times, estos fenómenos están adquiriendo dimensiones de epidemia: una tercera parte de las personas que trabajan con este tipo de sustancias tóxicas desarrollarán, algún día, una enfermedad derivada de estas.

¿Cuáles son?
·Plomo (esmaltes para cerámica, materiales para vitrales y pigmentos): dolor en el abdomen, desórdenes en el sistema reproductor, daños en el sistema nervioso.

·Cadmio (soldaduras para plata, pigmentos, esmaltes para cerámica y fundente para metales): problemas en los pulmones y rinones, presion arterial alta, desórdenes nerviosos. Se sospecha que pueda tener relación con el cáncer y con los defectos en los bebés.

·Cromo (pigmentos de las pinturas y colorantes para cerámica): dermatitis, alergias y cáncer en los bronquios.

.Dióxido de manguneso (colorantes para la cerámica y algunos óleos cafés y pigmentos de pinturas acrílicas): síntomas similares al Parkinson, daño en los pulmones, hígado, riñones y sistema nervioso.

·Cobalto (algunos óleos azules y pigmentos de pinturas acrílicas): alergias, daños cardíacos. Se sospecha que puede tener relación con el cáncer y otros tumores.

·Formaldehído (un preservativo encontrado en muchas pinturas acrílicas y productos utilizados en la fotografía): irritación de los ojos, la piel y las membranas mucosas, alergias y asma.

·Asbesto (contaminante encontrado en los polvos utilizados en cerámica y litografías y en algunas piedras): cáncer.

.Hidrocarbonos uromáticos (removedores de pinturas y barnices, aerosoles y marcadores): el tolueno y el exileno parecen estar relacionados con los problemas del sistema nervioso central, dermatitis, irritación del sistema respiratorio; el benceno está asociado con la anemia, daños en el hígado y en el sistema reproductor.

. Hidrocarbonos clorhidratados (removedores de tinta, barniz y pintura, solventes litográficos, cementos de caucho, aerosoles): se sospecha que el cloruro de metileno tiene relación con el cáncer, la dermatitis, el fluido en los pulmones y los ataques cardiacos. El tetracloruro de carbono puede causar daños en el higado, los pulmones o la muerte.

.Destilados de petróleo (disolventes de pinturas y cauchos, adhesivos en spray): leve efecto narcótico, irritación y fluido de los pulmones si se ingieren, daño permanente del sistema nervioso si se inhalan durante periodos largos.

.Eter de glicol y acetatos (productos fotográficos, disolventes, pinturas y aerosoles): daños en el riñón, anemia.

Y las cosas se complican porque, con frecuencia, el artista trabaja en el mismo lugar en el que vive. De esta manera, no es el único expuesto a estas sustancias, sino también su familia. A menudo se ven casos en los que la esposa del artista empieza a presentar problemas en su sistema reproductor, sin que se sepa la razón.

Uno de los problemas relacionados con estas enfermedades es que la causa es difícil de identificar, porque el paciente olvida señalarle a su médico el tipo de materiales con los que trabaja. De esta manera, pasa mucho tiempo antes de que el médico dé con el verdadero problema. Y es que la mayoría de estas sustancias carecen de una etiqueta que prevenga al usuario de su carácter tóxico. Además, aseguran los especialistas, los artistas aún no han adquirido conciencia del gran riesgo que corren al estar en permanente contacto con sustancias tóxicas.

Muchos artistas experimentan dolores de cabeza, fatiga, debilidad muscular y problemas emocionales y visuales, sin comprender que la causa está en frente de ellos. Se ven también casos de problemas respiratorios (que algunas veces pueden ser permanentes), problemas con el sistema reproductivo, el hígado, los riñones y hasta el cerebro.

Y aunque los artistas tienen fama de despistados y desordenados, en esto sí vale la pena ser cuidadoso. Es importantísimo ventilar correctamente el lugar en donde se trabaja, evitar inhalar directamente alguna sustancia, utilizar guantes cuando es posible y, en caso de no ser así, lavarse las manos constantemente para evitar que las sustancias sean absorbidas por la piel.

Todo parece indicar que los artistas no solamente tendrán que sufrir por alcanzar la fama, el éxito y tener con qué comer, sino que además tendrán que preocuparse por su salud. -