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Diabetes: estas son las señales para detectarla de manera temprana

Exceso de sed, pérdida de peso sin causa aparente y deseo permanente de orinar pueden ser signos de que una persona tiene altos los niveles de azúcar en la sangre.


En el mundo millones de personas padecen de diabetes y muchas de ellas no lo saben, debido a que los síntomas pueden aparecer de forma gradual y sin mayores complicaciones aparentes.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se trata de una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina, hormona encargada de regular el azúcar en la sangre, o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce.

Las complicaciones de salud que este padecimiento le puede generar al organismo son muchas. Cuanto antes se detecte su existencia, mucho mejor, pues de esta forma se podrán evitar problemas cardiacos, enfermedades renales, trastornos graves de la vista, coma diabético y pie diabético, entre muchas otras.

Lo ideal es que las personas de manera permanente se tomen muestras de sangre para conocer su nivel de azúcar en la sangre; sin embargo, hay algunas señales que, según Sanitas.es, pueden evidenciar que una persona puede tener esta enfermedad o está comenzando a desarrollarla.

1. Mucha sed y necesidad de orinar frecuentemente: la acumulación de glucosa en la sangre obliga a los riñones a trabajar con más intensidad para filtrarla y eliminarla con la orina, de modo que aumenta la frecuencia y las ganas de orinar. Y ello conlleva la necesidad de reponer líquidos y, por tanto, se genera la sed, pues el cuerpo requiere estar hidratado.

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La diabetes debe controlarse para evitar afectaciones en diferentes órganos del cuerpo. - Foto: Getty Images

2. Pérdida de peso sin causa aparente: es más evidente en la diabetes tipo 1 y suele acompañarse con una sensación de hambre permanente.

3. Cansancio: el aumento de la presencia de glucosa en la sangre se debe a una insuficiencia en la producción de insulina, que es la hace que el azúcar penetre en las células y se transforme en la energía necesaria para un adecuado funcionamiento del organismo. Si no se produce la energía suficiente, aparece el cansancio. No obstante, éste puede deberse también a otros factores generalmente asociados a la diabetes como la obesidad, hipertensión arterial o deshidratación.

4. Visión borrosa: el exceso de glucosa en la sangre induce un aumento de la pérdida de líquidos del organismo, incluyendo los que mantienen la humedad del cristalino, lo que reduce la capacidad del ojo para enfocar correctamente (ojo seco). Si esto no se controla los vasos sanguíneos que irrigan la retina pueden resultar dañados y generar una retinopatía diabética e incluso ceguera.

5. Infecciones frecuentes: aunque no se conoce con exactitud la causa, lo cierto es que la diabetes reduce la capacidad del organismo para eliminar los agentes patógenos, favoreciendo la aparición de infecciones. Es frecuente, por ejemplo, la aparición de gingivitis o periodontitis, que es el enrojecimiento e inflamación de las encías.

Diabetes
Mantener una alimentación saludables es clave para controlar la diabetes. - Foto: Getty Images

6. Entumecimiento o sensación de hormigueo en los pies: puede ser el inicio de una neuropatía diabética, que es una complicación frecuente de la diabetes a causa del daño que el exceso de glucosa puede ocasionar en las terminaciones nerviosas.

Otros de los signos a los que se les debe prestar atención y que señala Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica y la investigación, es el hambre extrema, la irritabilidad, las llagas que tardan tiempo en cicatrizar y las infecciones en las encías o en la piel, e incluso en algunas oportunidades también se pueden presentar en la vagina.

Los especialistas recomiendan prestar especial atención a estos síntomas y acudir al médico si se presenta alguno de ellos con el fin de realizar un análisis que confirme o descarte la existencia de una diabetes y, llegado el caso, comenzar el tratamiento más adecuado para controlarla, con el fin de evitar complicaciones mayores.