El cangrejo negro solo habita en Colombia en las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Foto: Pixabay

CONSUMO RESPONSABLE

Cuatro meses sin cangrejo negro

Desde hoy hasta el 31 de julio comienza la veda de este crustáceo. No consumirlo durante esta temporada es fundamental para evitar su extinción. Estos cuatro meses, el cangrejo, los utiliza para reproducirse y desarrollar sus procesos vitales.

1 de abril de 2019

El cangrejo negro es un crustáceo de la familia gecarcinidae. Es una parte importante de la identidad raizal y un símbolo cultural de las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. En Colombia, solo habita en esta región.

La extracción y comercialización de esta especie es considerado el tercer renglón sobre el que se base la economía en las islas, especialmente la de Providencia. Aproximadamente, 160 familias dependen exclusivamente de este mercado para sobrevivir.

La caza indiscriminada e ilegal, la reducción del bosque, los depredadores y las dificultades que tienen durante los procesos de migración y reproducción son algunas peligros que asedian al cangrejo negro, y que lo tienen hoy a punto de desaparecer en el Archipiélago.

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Según, Eric Castro, subdirector de mares y costas de Coralina aunque el cangrejo negro no está en la lista de libros rojos, de acuerdo a un estudio realizado por la Corporación, la Cancillería y Conservación Internacional, siguiendo los parámetros de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza -UICN-, la especie si estaría en estado vulnerable. "La presión en su captura, la destrucción de su hábitat y el tráfico de carros y motos  en momentos como este, en que el cangrejo migra de las montañas a las costas para reproducirse, ha venido disminuyendo su población", afirmó.

Por esto, la Corporación para el Desarrollo Sostenible de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, Coralina, adoptó acciones de protección como la Resolución 1132 emitida en 2005 y medidas como las prohibiciones de caza y extracción de la especie por un tiempo limitado. A esto se le conoce como veda y comenzó este 1 de abril, y se extenderá hasta el 31 de julio de este año.

"Respetar el periodo de veda es muy importante pues es en este momento cuando ocurre la migración y reproducción. Machos y hembras se mueven de las montañas a las costas. Las hembras depositan sus huevos en el mar. Si se interrumpe, se acaba con un proceso que garantiza la sostenibilidad de la especie", explicó Castro.

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Para lograr que la veda se respete, la Corporación en conjunto con la Fuerza Pública (Policía e Infantería de Marina) realizarán operativos durante estos cuatro meses. Estas acciones contemplan visitas a establecimientos comerciales para corroborar que no se esté vendiendo cangrejo. También, en las noches navegar para prevenir que salgan a capturarlo e, incluso, hacer retenes en las vías, sobre todo de San Andrés, para evitar que el tráfico de motos y carros termine asesinando a estos pequeños animales.

Alrededor del cangrejo negro se han ido estableciendo otras alternativas que buscan su conservación. Según, Castro al representar el sustento económico para un número importante de habitantes del Archipiélago, pero, además por su relevancia biológica se adelantan proyectos con aliados como Conservación Internacional, la Cancillería, Slow Food y la Fundación Acua que buscan que este baluarte natural, cultural y gastronómico se conserve.

Si viaja a alguna de las islas del Archipiélago este periodo de tiempo, o en algún restaurante de su ciudad le ofrecen cangrejo negro, sepa que no es legal, pero sobre todo que su consumo está interrumpiendo procesos vitales que garantizan la supervivencia de esta especie.