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Lluvia meteorológica en la noche.
De las 82 lunas del planeta, Mimas, que es la más pequeña y cercana a Saturno, al parecer tendría un océano líquido interno. - Foto: Getty Images/iStockphoto

astronomía

Luna de Saturno podría ser potencialmente habitable

La luna tarda poco más de 22 horas en completar una órbita alrededor del planeta.

Según un estudio publicado en la revista académica Icarus, la luna más interna de Saturno -la cual dicen que se parece mucho a la famosa estrella de la muerte de Star Wars- podría ser un mundo oceánico “sigiloso”.

De las 82 lunas del planeta, Mimas, que es la más pequeña y cercana a Saturno, al parecer tendría un océano líquido interno. “Si Mimas tiene un océano, representa una nueva clase de pequeños mundos oceánicos ‘sigilosos’ con superficies que no delatan la existencia del océano”, dijo la autora del estudio Alyssa Rhoden, científica del Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder, Colorado, en un comunicado.

En 1789 el astrónomo inglés William Herschel, descubrió Mimas como un pequeño punto cerca de Saturno y este cuerpo fue fotografiado por la misión Cassini de la NASA, estudiando a Saturno entre 2004 y 2017.

La luna tarda poco más de 22 horas en completar una órbita alrededor del planeta y está a solo 186.000 kilómetros de Saturno. Además, está cubierta de cráteres y el más grande tiene 130 kilómetros de diámetro, dándole el famoso aspecto de la estrella de la muerte de la mencionada película.

“Debido a que la superficie de Mimas cuenta con una enorme cantidad de cráteres, pensamos que era solo un bloque de hielo congelado”, dijo Rhoden, quien también es una de las líderes de la Red de Coordinación para la Investigación de Mundos Oceánicos de la NASA.

Igualmente, agregó que “los IWOW, como Encélado y Europa, tienden a estar fracturados y a mostrar otros signos de actividad geológica. Resulta que la superficie de Mimas nos estaba engañando, y nuestra nueva información ha ampliado enormemente la definición de un mundo potencialmente habitable en nuestro sistema solar y más allá”.

Terreno pegajoso

Por su parte, China informó que su vehículo de exploración Yutu-2 encontró “terreno pegajoso” en el paisaje inexplorado de la cara oculta de la Luna, según revela su diario de viaje desde que aterrizó en la superficie lunar.

Un estudio publicado en Science Robotics describe el suelo terroso, rocas gelatinosas y pequeños cráteres nuevos dentro del cráter Von Karman en la cuenca del Polo Sur-Aitken de la Luna. Investigadores del Instituto de Tecnología de Harbin y el Centro de Control Aeroespacial de Beijing se han encargado de analizar los datos e imágenes recopilados por Yutu-2.

El análisis de los datos permitió recopilar un conocimiento geológico detallado en el lugar de aterrizaje que puede ayudar a profundizar la comprensión de la formación y evolución de la Luna, informa la agencia china Xinhua.

La sonda Chang’e-4 y el róver Yutu-2 aterrizaron en el cráter Von Karman el 3 de enero de 2019. El vehículo ya ha funcionado durante tres años, sobreviviendo a su vida útil inicial diseñada de tres meses.

Durante su viaje, Yutu-2 resbaló y patinó, lo que indica que el terreno en el que aterrizó está salpicado de suaves pendientes locales, aunque relativamente plano a gran escala.

El róver chino, un robot todoterreno de seis ruedas equipado con cuatro motores de dirección en las ruedas de las esquinas con una superficie de malla, es capaz de subir pendientes de 20 grados y superar obstáculos de hasta 20 centímetros de altura.

El estudio también reveló que durante el viaje del róver a un punto de estudio compartido con la sonda Chang’e-4, sus ruedas reforzadas por orejetas a veces se hundían ligeramente en el terreno y experimentaban filtraciones moderadas en la pantalla de malla de alambre.

En ese sentido, descubrieron que la propiedad de soporte del regolito es similar a la de la arena seca y la marga arenosa en la Tierra, más fuerte que el suelo lunar típico de las misiones Apolo.

También estimaron que el suelo allí es más pegajoso que el lugar de aterrizaje de su predecesor Chang’e-3, que aterrizó suavemente en la Bahía de los Arcoíris del lado cercano de la luna en diciembre de 2013, según al estudio. Los investigadores atribuyeron el aumento de la cohesión del suelo al mayor porcentaje de aglutinados en el regolito, lo que hace que las partículas del suelo tengan más probabilidades de mantenerse unidas cuando se muelen con las ruedas.