Tener un perro es una de las cosas más bonitas que le puede pasar a las personas, pero no todos los animales llegan con las mismas condiciones de salud. Algunas razas son más vulnerables que otras a enfermedades específicas.
Conocer las razas que son más propensas puede marcar la diferencia entre una vida larga y una llena de dolores y complicaciones para ellos.
¿Cuáles son las razas de perros más propensas a sufrir enfermedades?
El bulldog encabeza la lista, pues esta raza es propensa a padecer problemas congénitos y hereditarios, y además suele sufrir dificultades respiratorias debido a su hocico corto.
El siguiente es el bóxer, una raza que preocupa especialmente por su relación con el cáncer. Estudios han encontrado que el 44% de los bóxers muere por esta enfermedad, aunque un diagnóstico temprano puede salvarles la vida.
En tercer lugar está el dachshund, y ese perro alargado también carga con una cruz particular. Esta raza es susceptible a problemas de columna que afectan directamente su calidad de vida, y por esto se recomienda mantenerlos en un peso saludable y evitar que salten o corran de forma excesiva.
Le sigue en el cuarto lugar el goldendoodle. Este cruce entre golden retriever y poodle tiene otro tipo de amenaza, pues esta raza es propensa a una afección cardíaca llamada estenosis aórtica subvalvular, que sin tratamiento puede reducir su vida a tan solo tres años.
Como quinto está el gran danés, que por su parte, enfrenta problemas articulares serios: la displasia de cadera es su mayor enemigo, aunque existen tres tipos de cirugías disponibles para tratarla si la condición empeora.
En el sexto lugar el labrador retriever, uno de los más populares del mundo, puede desarrollar cáncer y colapso inducido por el ejercicio, por lo que se recomienda evitar actividades físicas demasiado intensas. El poodle, en cambio, es vulnerable al bloat o dilatación gástrica, una condición que puede ser fatal si no se trata a tiempo, aunque existe cirugía tanto para tratarla como para prevenirla.
En el octavo lugar está el pastor alemán, que acumula una lista larga de posibles enfermedades. Entre ellas figuran la displasia de cadera y codo, hemofilia, diabetes y cataratas, aunque la displasia puede prevenirse con una cría y selección genética responsable.
El shih tzu, por su lado, tiende a desarrollar luxación patelar, una condición en la que la rótula se desplaza de su lugar. Y el cocker spaniel cierra el listado en la décima posición como la raza con mayor riesgo general: puede desarrollar problemas oculares, cardíacos y de oído al mismo tiempo.
Lo positivo es que conocer estos riesgos permite actuar a tiempo. Una dieta balanceada, visitas regulares al veterinario, ejercicio apropiado y mucho cuidado son la mejor medicina preventiva para cualquier raza.