Para muchas personas, los gatos son animales independientes, silenciosos y hasta un poco distantes. Sin embargo, detrás de esa apariencia reservada y silenciosa, existe un vínculo emocional muy grande con sus dueños.
Una de las dudas más grandes de los dueños de gatos es, en el momento en el que avanza la edad, si en corto o largo plazo se olvidan de sus dueños.
Esto lo explicó recientemente la enfermera veterinaria de Reino Unido, Jane Davidson.
Según la experta, los felinos recuerdan debido al vínculo tan cercano con sus amos, los olores familiares, los sonidos, los espacios, las rutas, entre otras cosas.
Por esta razón, Davidson afirma que, por una ausencia de días o incluso meses, los gatos no borran en ese tiempo las memorias de sus dueños.
“Los gatos son únicos. Algunas de sus capacidades de memoria se asemejan a las de los perros, pero con diferencias importantes”, explica la enfermera, dejando claro que el recuerdo en los gatos está totalmente ligado al entorno en el que vive y a la estabilidad que tienen.
La veterinaria explicó que, mediante un estudio, se confirmó que los gatos pueden recordar hasta un 80 % de momentos específicos. Esto se logró establecer gracias a un estudio que se llevó a cabo por el Center on Autobiographical Memory Research de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca.
En este estudio se analizaron las respuestas de 375 propietarios de perros y gatos, y la conclusión se centró en que los felinos pueden recordar un 80 % de las cosas, en especial olores y lugares.
“Desde mi experiencia, no estoy segura de que los gatos ‘olviden’ a sus dueños. Su experiencia multifacética de la vida familiar no solo incluye las relaciones emocionales que los humanos consideramos más importantes”, añadió.
Por último, Davidson dejó ver que los recuerdos de los gatos están ligados a “la sensación de seguridad física: un lugar donde dormir, comer y jugar. El humano forma parte de ese marco protector”, concluyó, dejando claro que, aunque existan largos períodos de ausencia, los reencuentros entre los felinos y sus dueños pueden ser muy emotivos, todo gracias a la gran memoria y capacidad de recordación que tienen estos animales.