Los gatos son animales fascinantes, y una de las formas en la que los humanos le expresan amor al felino es a través de los besos.

Ahora bien, para entender lo que siente un gato cuando una persona le da un beso, es importante considerar la biología detrás de este gesto. Los gatos son animales con una sensibilidad aguda a través de sus bigotes y pelaje. Sus bigotes, conocidos como vibrisas, son extremadamente sensibles y les proporcionan información valiosa sobre su entorno. Cuando un gato recibe un beso, puede sentir la presión de los labios y el contacto de la piel humana, lo que puede ser desconcertante o incómodo para algunos gatos.

Algunos gatos son más sensibles que otros. | Foto: Getty Images

De hecho, algunos gatos son más sensibles que otros, y la reacción a los besos puede variar según su temperamento y experiencias previas. Además, los gatos también pueden sentir el aliento y la saliva de los humanos, lo que puede ser percibido como extraño o incluso desagradable para algunos felinos. Por lo tanto, la biología de los gatos influye en la forma en que perciben los besos, lo que lleva a respuestas variadas.

El lenguaje corporal felino y la interacción social

Los gatos son criaturas notoriamente independientes, pero también tienen la capacidad de formar vínculos profundos con sus dueños y otros animales. Su lenguaje corporal es una parte fundamental de su comunicación y ofrece pistas sobre cómo se sienten en diferentes situaciones. Algunos gatos disfrutan de las muestras de afecto físico, como los besos, mientras que otros pueden sentirse incómodos o amenazados por ellos.

Un gato que se siente cómodo con los besos generalmente mostrará señales de relajación. Pueden ronronear, cerrar los ojos, y a menudo buscarán el contacto humano. Estos gatos están expresando su aprobación y disfrutan de la interacción. Por otro lado, un gato que no disfruta de los besos puede mostrar signos de incomodidad, como mover la cabeza para evitar el beso, lamerse excesivamente o incluso bufar. Es esencial respetar las señales del gato y no forzar las muestras de afecto si no las disfrutan.

La importancia de la socialización temprana

La respuesta de un gato a los besos puede estar influenciada por su historia de socialización. Los gatos que han tenido interacciones positivas y cariñosas con humanos desde temprana edad son más propensos a aceptar los besos como una forma de cariño. Por otro lado, los gatos que han experimentado traumas o han tenido experiencias negativas con humanos pueden ser más reacios a aceptar los besos y otras formas de afecto.

Es importante estimular el juego en los gatos. | Foto: GettyImages

La socialización temprana es esencial para asegurar que los gatos se sientan cómodos en presencia de humanos y estén dispuestos a aceptar muestras de afecto, como los besos. Los gatos criados en entornos donde reciben amor y atención tienden a ser más abiertos a la interacción humana, mientras que los gatos que han sido maltratados o descuidados pueden ser más cautelosos.

Factores individuales y de personalidad

Los gatos, como los humanos, tienen personalidades individuales. Algunos gatos son naturalmente más cariñosos y extrovertidos, mientras que otros son más reservados y tímidos. La respuesta de un gato a los besos también puede depender en gran medida de su personalidad única.

Los gatos extrovertidos y cariñosos pueden disfrutar de los besos y buscar activamente el contacto humano. Pueden acercarse a sus dueños para recibir besos y muestras de afecto. Por otro lado, los gatos más tímidos o independientes pueden tolerar los besos, pero pueden no buscarlos activamente. Es fundamental respetar la individualidad de cada gato y no forzar muestras de afecto que no sean bienvenidas.

El papel de los dueños en la relación

La relación entre un gato y su dueño es una parte fundamental en la forma en que el gato percibe los besos. Los gatos que tienen una relación cercana y de confianza con sus dueños son más propensos a disfrutar de los besos y otras muestras de afecto.

Los besos pueden ser más agradables para los gatos si van acompañados de caricias suaves. | Foto: Betsie van der Meer

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza ‘machine learning’ para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de SEMANA.