Según la encuesta, los argumentos de los colombianos para justificar su baja confianza en las cifras oficiales se pueden dividir en dos grupos, que no son excluyentes: aquellos de corte político (68%) y los relacionados con la eficiencia del proceso y del sistema de salud en general (38%). Desde el punto de vista político, quienes desconfían de las cifras tienden a pensar que están ‘infladas‘. En efecto, el 64% de los encuestados considera que los datos están inflados por el afán de algunos por robar plata. Lea también: Reforma tributaria debería ampliar mecanismo de cobertura, dicen analistas De otro lado, el 55% piensa que quieren sembrar miedo en las personas y el 42% indica que quienes inflan las cifras están haciendo campaña política, dijo Gabriel Contreras, CEO de SINNETIC. Desde la perspectiva de salud, la encuesta, que contó con el apoyo de la Universidad del Rosario y El Tiempo, dice que quienes desconfían de las cifras piensan que están "deflactadas" fundamentalmente porque consideran que los datos corresponden a días anteriores, las pruebas tienen problemas y están mal hechas, y la calidad de las pruebas es poco confiable, entre otros argumentos. "Es importante resaltar que las autoridades sanitarias nacionales y locales han hecho un gran esfuerzo por publicar oportunamente cifras epidemiológicas confiables y completas de seguimiento de la pandemia, con calidad", explicó Carlos Trillos, epidemiólogo y profesor de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud del Rosario. Le puede interesar: Mejorar calidad institucional aumentaría el PIB per cápita en 3,7% Y agregó que "si bien es cierto, las estadísticas pueden verse afectadas por procesos propios de recolección en campo, como los tiempos de reporte de resultados de las pruebas, estas cifras permiten tomar decisiones acertadas y mostrar la realidad del problema, lo cual ha destacado a Colombia". Medidas de seguridad que menos se adoptan Hábitos como dejar de comer en la calle se han vuelto más difíciles de adoptar, a medida que gradualmente se abre la economía. En abril, este era un hábito difícil de adoptar para el 29% de los entrevistados. Tras la apertura gradual de la economía, se observa que este hábito se torna difícil de adoptar para el 41% de los consultados con fecha a junio. Le recomendamos leer: Colombia registró 9.965 casos nuevos de covid-19 este jueves El saludar de beso o estrechar la mano se posiciona como el segundo hábito más difícil de adoptar para el 39% de los entrevistados en junio. Al inicio de la pandemia, el 32% de las personas reportaron no haberlo adoptado. Por otro lado, en abril, bajo ausencia de puentes festivos, las restricciones de viajes nacionales se percibían difíciles de adoptar para el 21% de los entrevistados. Tras los puentes de mayo y junio, este hábito se percibe difícil para el 38% de los participantes. La firma consultora en analítica de datos e investigación entrevistó mensualmente, en el segundo trimestre del año, a cerca de 680 personas de las principales ciudades del país.