La deficiencia de hierro puede presentarse en cualquier etapa de la vida, pero las mujeres en edad reproductiva, las gestantes y los adultos mayores tienen factores que pueden aumentar su riesgo. Las pérdidas de sangre, el incremento de los requerimientos nutricionales y las dificultades para absorber determinados nutrientes están entre las principales razones.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 30% de las mujeres entre los 15 y 49 años padece anemia por deficiencia de hierro. En Colombia, de acuerdo con cifras del Ministerio de Salud citadas en un comunicado del sector, la mitad de las mujeres embarazadas presenta anemia.

En las mujeres, uno de los principales factores de riesgo son las pérdidas de sangre durante la menstruación. Cuando los sangrados son abundantes, las necesidades de hierro pueden aumentar y favorecer la aparición de deficiencias. Durante el embarazo, el organismo también requiere mayores cantidades de este mineral y de otros nutrientes para responder a las necesidades de la madre y al desarrollo del bebé.

“La alimentación es uno de los aspectos que debe tenerse en cuenta para mantener un adecuado aporte de nutrientes relacionados con la hemoglobina”, afirma Eliana Valencia, fundadora de Hemobion.

En los adultos mayores, el panorama es diferente. La deficiencia de hierro y la anemia pueden estar relacionadas con varios factores que coinciden: una alimentación insuficiente, problemas de absorción de nutrientes, enfermedades crónicas y el uso de algunos medicamentos que pueden provocar pérdidas de sangre o afectar la producción de glóbulos rojos.

VER MÁS