Las trágicas muertes de Jorge Enrique Pizano y su hijo, Alejandro, así como la revelación de los audios y los documentos que dejó el controller de la Concesión de la Ruta del Sol II han generado controversia e indignación en las redes sociales. Infortunadamente, gran parte de la cólera se ha visto dirigida hacia los periodistas, en una campaña por desprestigiar y, en varios casos, amenazar abiertamente a quienes se dedican a informar.Por un lado, Twitter se inundó de insultos contra Darcy Quinn, periodista de Caracol Radio, luego de que ella acusara a Gustavo Petro de oportunismo político por querer hacer públicos los documentos que Pizano habría dejado en su poder antes de morir. Quinn le dijo a SEMANA que los mensajes buscaban desacreditarla como periodista, y que tuvo que poner privada su cuenta de instagram porque incluso insultaron a su hermana.Por el otro, y de manera mucho más grave, Cecilia Orozco Tascón, directora de Noticias Uno (el medio que primero reveló los audios), se convirtió en víctima de un matoneo violento en el que la acusaban de manipular las grabaciones, con el fin de poner en duda su ética y trayectoria.“El grupo sórdido que ha estado en esa tarea baja pretende desprestigiar al mensajero, como si con ello también desprestigiara el mensaje”, aseguró Orozco en una contundente columna publicada el 21 de noviembre en El Espectador. Es triste ver cómo tantas personas prefieren seguir el juego del insulto infundado, que al final solo logra desviar el tema.