En la Venezuela Bolivariana, donde abundan los estudios de opinión para todos los gustos, Datanalisis es una de las encuestadoras más respetadas. Su última medición, en plena campaña de cara al referendo del 15 de febrero donde Hugo Chávez se juega la opción de ser reelegido sin limites, encendió las alarmas en la oposición.  En esa encuesta, el ‘Sí’ salió favorecido por el 51,5 por ciento de los consultados mientras el ‘No’ sacó el 48,1 por ciento. El analista y columnista Luis Vicente León, director de Datanalisis, habló con Semana.com a menos de una semana de la crucial cita en las urnas. SEMANA: Hace apenas unas semanas, el ‘No’ parecía con ventaja. Ahora están emparejados ¿cuál fue la clave para que remontara Chávez? Luis Vicente León: Yo creo que el ‘No’ tenía una ligera ventaja, pero nunca se podía hablar de un favorito. Era un ‘No’ que tenía 52 por ciento y un ‘Sí’ que estaba más disperso, o un resto del país que estaba más disperso. Era favorito en diciembre porque venía de ganar [en el referendo de diciembre de 2007], pero no controlaba la otra mitad. En esa otra mitad Chávez no convencía. ¿qué hizo Chávez en ese mes? Polarizar.Establecer una estrategia de polarización y de reducción de riesgos. Analizar cuales habían sido los factores por los que en 2007, cuando por cierto la población también estaba dividida en dos partes políticamente iguales, la oposición le pudo ganar. SEMANA: ¿Y Cuáles habían sido esos factores? L.V.L.: Parte de eso tenía que ver fundamentalmente con el papel de los alcaldes y gobernadores que estaban en contra de la propuesta; tenía que ver con una oposición que había logrado liderar la emocionalidad suficiente para mover gente, y tenia que ver con los recursos que se habían gastado en esa campaña. Y Chávez corrige. Incorpora gobernadores y alcaldes a la propuesta, desarrolla todo un esquema comunicacional que dirigió 46 cadenas [alocuciones] presidenciales y saca toda la plata del estado a la calle.  Y en adición, el presidente Chávez decide también una estrategia polarizante que estaba dirigida específicamente a la gente que lo quería, pero no quería le enmienda. Que era un grupo muy importante. Él les habla a ellos con un chantaje: ‘no importa si te gusta o no te gusta la enmienda, si yo no estoy va a haber guerra, caos, destrucción’. Ese discurso absolutamente agresivo, chantajista, es un discurso que al polarizar hace que una parte importante de los chavistas, o de los que respaldan a Chávez, sientan que valía la pena apoyarlo. De esos 20 puntos que había entre 58 por ciento de popularidad de Chávez y 38 por ciento por ciento del ‘Sí’, un pedazo grande termina por polarizarse con él. Estamos hablando de unos 13 o12 puntos. A final de cuentas esa misma estrategia polarizante que le permitió incrementar la enmienda le reduce su nivel de popularidad. Y la popularidad baje en la misma encuesta de 58 a 51 por ciento. SEMANA: ¿El escenario es distinto al del referendo anterior? L.V.L.: No tiene nada muy distinto. Lo que sí es distinto es que en 2007 ganó la oposición porque pudo mover gente emocionalmente y el gobierno no tenía capacidad de movilización inducida. Ahora está preparándose. El chantaje a los empleados públicos funciona: ‘te voy a botar si no votan’. Se está preparando para una movilización inducida mucho más intensa. SEMANA: Estamos de nuevo ante dos mitades muy parejas. ¿la clave está en la movilización? L.V.L.: Claro. Todo va a depender de la capacidad de movilización. El público está dividido en partes iguales. Ahora, el que no necesariamente está dividido en partes iguales es el elector, el que va esta dispuesto a votar. Ahí se va a definir el éxito o el fracaso.  Esto será una batalla entre la movilización inducida, evidentemente a favor de Chávez, que tiene la plata, las maquinarias y el mecanismo de presión porque tiene la institucionalidad. En la movilización inducida, tiene todas las de ganar. El problema es que él va a competir contra la movilización espontánea, que no debe ser menos importante que la inducida. En el 2007 fue más importante. SEMANA: ¿La oposición no está en desventaja? L.V.L.: Chávez sale todo el tiempo en cadena, llama a la gente a votar, amenaza. Ellos han dicho que van a mover la gente. Tiene equipos, maquinaria, ha puesto plata. En otras oportunidades no le ha funcionado. …yo no estoy seguro que funcione. Si funciona, y la oposición no logra mover sobre todo los ni-ni, que requieren una carga emocional importante para votar, entonces Chávez puede ganar por 8 puntos. Si eso es así, si el no puede mover la gente inducidamente como ellos piensan ¿Qué puede ocurrir? Que la emocionalidad del otro lado trabaje. Porque para la oposición la emergencia es total. Claro, va a ser difícil para la oposición vender el mensaje. Está compitiendo contra un monstruo con toda la plata del mundo sin tener ellos tantos recursos. Hay que ver la participación institucional. Es realmente impresionante. El estado, las instituciones, el control de la comunicación, el control de la publicidad... han hecho cosas que antes hacían, pero con cierto pudor. Pasamos del negocio de la revista pornográfica al negocio del sexo explicito. Estamos viendo todo y no les importa que los vean. SEMANA: ¿El regreso a la disciplina de una parte del chavismo, ausente en 2007, debería equivaler a la victoria? L.V.L.: Hay una diferencia entre el apoyo a Chávez y el apoyo a la enmienda. El apoyo a Chávez es infinitamente mayor. Eso es lo que enfrió la votación del 2007. Chávez está tratando de controlar esa situación y de enviar un mensaje muy concreto al chavismo: ‘aquí no hay términos medios. Esto es una revolución. Y nosotros necesitamos que votes, te guste la enmienda o no’. SEMANA: ¿Se podría repetir el efecto que los estudiantes tuvieron en 2007 a favor del ‘No’? L.V.L.: Los estudiantes están en la calle pero no se ven. No tienen el mismo nivel de impacto abierto que en el pasado. Esos elementos son más débiles hoy y la oposición tampoco tiene capacidad de entrar a la televisión como antes. Ellos están trabajando duro, pero el fenómeno ya no es nuevo. SEMANA: ¿Cómo podríamos imaginar el día siguiente al referendo, el lunes 16? L.V.L.: Esto no es el fin del mundo ni es una batalla final. Es posible que Chávez gane. Pero lo que también es verdad es que hace 4 o 3 años cada vez que polarizaba al país era el 60-40 y ahora lo está polarizando 50-50. Chávez radicalizando en un país dividido en dos mitades es un peligro terrible, no importa que él monopolice las armas y la violencia.  Además, si ese triunfo no es triunfo contundente está en juego también la gobernabilidad. Por supuesto que también dependerá de cómo se porte la economía venezolana, pero es un tema que él tiene que pensar en el futuro. Si pierde Chávez, tampoco significa que se acaba la reelección. Hay otros mecanismos. Podría venir hasta una constituyente.