El Gobierno está pensando en expedir una resolución que podría acabar con el poco turismo que queda en pandemia. Por medio de esta, el país les exigiría a los extranjeros que quieran venir al país una póliza de seguros que incluiría: 1) La cobertura de muerte en el territorio nacional con una garantía por un valor no inferior a 5,7 salarios mínimos (5 millones de pesos). 2) Cobertura por “gastos médicos, quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios” originados por cualquier percance de salud por un valor de hasta 57 salarios mínimos (50 millones de pesos) y 3) Repatriación del cadáver, en caso de fallecimiento, por un valor de 17 salarios mínimos (15 millones de pesos). Con exigencias como estas un turista no le jalaría ni siquiera a conocer la Torre Eiffel y mucho menos la catedral de sal de Zipaquirá.