El retorno del fútbol profesional a El Campín, en Bogotá, salió bastante mal. El violento enfrentamiento entre hinchas de Atlético Nacional e Independiente Santa Fe dejó a seis personas heridas y a miles de aficionados atemorizados en medio de la ausencia de autoridad en el estadio bogotano.
A la alcaldesa Claudia López le han llovido críticas desde diferentes sectores por lo ocurrido, teniendo en cuenta que El Campín es un escenario deportivo de carácter público y administrado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), una entidad adscrita a la Alcaldía de Bogotá.
Sin embargo, la alcaldesa busca evadir nuevamente su responsabilidad, tal como ha ocurrido en muchas otras ocasiones, donde culpa al Gobierno o a terceros por cosas que le competen.
A raíz de lo ocurrido en El Campín, en su cuenta en Twitter, Claudia López escribió: “Afortunadamente los heridos están fuera de peligro. Pero es absolutamente inaceptable que haya un solo herido en un espectáculo que se supone es para exaltar el deporte y la convivencia. Los organizadores, equipos, barras y empresarios del fútbol deben cumplir los requerimientos”.
Quien debe garantizar la seguridad en el estadio es la Policía Metropolitana, cuya comandante en jefe, por ley, es la alcaldesa de Bogotá.