La operación que logró la caída de Nicolás Maduro comenzó a ejecutarse en agosto del año pasado, cuando un grupo de agentes de la DEA llegaron a Venezuela. Desde allí, la inteligencia militar de los Estados Unidos tenía en su mano los detalles más sencillos de la vida del dictador y seguía todos sus pasos, según narró el diario The New York Times en un reportaje este domingo.
El presidente norteamericano había dado una fecha límite para hacer esa operación. “Trump había autorizado al ejército estadounidense a proceder ya el 25 de diciembre”, aseguró el diario.
Sin embargo, el primer mandatario decidió dejar "la decisión del momento preciso en manos de funcionarios del Pentágono y planificadores de Operaciones Especiales para garantizar que la fuerza atacante estuviera lista y que las condiciones sobre el terreno fueran óptimas. El ejército estadounidense quería llevar a cabo la operación durante el período vacacional, ya que muchos funcionarios gubernamentales se encontraban de vacaciones y un número significativo de militares venezolanos se encontraban de baja, según un funcionario estadounidense", agrega el diario.
El mal clima de Caracas retrasó los planes y al final todo se pospuso. Y el 3 de enero fue el día D. El viernes a las 10.26 p.m. Trump ordenó la salida de los agentes que rápidamente lograron la captura del dictador y su esposa. Ambos se encuentran ya presos en Nueva York.