El representante del Partido Conservador Alexánder Quevedo, quien firmó la ponencia de la reforma laboral en contra de lo que había dispuesto su partido, se podría quedar la mayor parte del próximo semestre sin poder votar en el Congreso. Inicialmente, el 15 de junio la colectividad lo sancionó con tres meses sin voz ni voto luego de ir en contravía de lo que había decidido la bancada frente a algunos de los proyectos del Gobierno y ahora el partido le abrió otra investigación por posible doble militancia. Tal como lo había anticipado SEMANA, el congresista aspiró a la Cámara con el aval azul sin, al parecer, haber renunciado a su militancia en el Partido de la U. Como quien dice, sale de una sanción y entra en otra.