En las comisiones económicas del Congreso de la República, luego de lo sucedido con el Presupuesto 2027, que terminó siendo expedido por decreto unilateral del gobierno de Abelardo De La Espriella, se evidencia una calma inusual.

En la jornada de este miércoles 4 de octubre, las cuatro células legislativas (terceras y cuartas de Senado y Cámara) que sesionaron de manera conjunta, aprobaron dos proyectos de ley del gobierno en primer debate: el Presupuesto de Regalías 2027-2028 y el de Adición presupuestal 2026, este último, para que el Estado pueda disponer este mismo año, de recursos que le permitan atender las necesidades del terremoto y la crisis energética en la región Caribe.

El coordinador ponente del proyecto de Adición Presupuestal, Álvaro Monedero, anunció que habían negociado con el Pacto Histórico, para incluir un artículo nuevo que crea un trazador que posibilitará el seguimiento de las inversiones que se hagan a través del Fondo Milagro.

Con ese compromiso de incluir el artículo en el segundo debate, tema que además es de interés de todos los parlamentarios, ellos (la oposición) respaldarían la iniciativa.

Parecía difícil no estar de acuerdo con permitir una adición al presupuesto 2026, el que se está ejecutando, por 3,8 billones de pesos, los cuales, además, ya están asegurados, pues son parte del recaudo obtenido por medidas tributarias de la declaratoria de emergencia por terremoto.

La iniciativa también pide un traslado de recursos, por 1,2 billones de pesos, que están asignados en alguna entidad y no han sido ejecutados, para que ahora financien la crisis energética en la región Caribe, donde le deben pagar a las generadoras térmicas para que tengan los recursos suficientes, de manera que entren a apoyar la generación de energía que no pueden hacer las hidráulicas, por la sequía que trae consigo el Fenómeno del Niño. Si no hay pago oportuno, como hasta ahora, habría riesgo de apagón financiero.

En ese contexto, el proyecto de ley de adición presupuestal, que tenía solo 6 artículos, incluida la vigencia, pasó sin mayores reparos. 5 ítems fueron aprobados en bloque, pese a que tenían proposiciones aditivas, las cuales, anunciaron, quedarían como constancia para el segundo debate, que será en las plenarias de Senado y Cámara.

El asunto motivó un reclamo del parlamentario Wilson Arias, de la oposición al gobierno, quien anunció que no acompañaría la adición presupuestal con su voto, por lo tanto se desmarcaba de la decisión de la bancada. Desde su perspectiva, no había las garantías para controvertir, por lo que consideraba que era un trámite antidemocrático al cual no se iba a prestar. Tal posición agitó a otros congresistas que, pese a los anuncios previos de respaldo, terminaron votando negativamente.

Al final, la mayoría se impuso y el proyecto de ley de Adición Presupuestal, pasó el primer debate y ahora se prepara para someterse a la lupa de las plenarias.