Alex Vernot es un hombre de resultados. Después de haber sido detenido por una supuesta intermediación en un soborno de Carlos Mattos, logró lo que todos los presos buscan y ninguno consigue: que algún organismo internacional declare arbitraria su detención y exija su libertad. Vernot lo logró con la ONU. Sin embargo, como el concepto del organismo no es obligatorio, libertad no va a haber. Pero aún así es mucha gracia haber conseguido semejante respaldo. En el pasado han obtenido algo similar Joselito Guerra de la Espriella y Andrés Felipe Arias.