Durante la asamblea extraordinaria de Ecopetrol, se escucharon voces de rechazo a la venta de empresas del Estado que han sido prósperas y que, pese al trago amargo que han tenido que pasar en algunos momentos, podrán seguir generando recursos a través de dividendos, regalías y pago de impuestos.
Por ello, la propuesta que lanzó el exministro de Hacienda, Rudolf Hommes, en medio de los escándalos que esta semana han rodeado a la empresa más grande de Colombia, no deja de ser polémica. Si se dieran las cuentas que está anticipando el reputado economista, el Gobierno tendría a la mano al menos 30 billones de pesos, sin tener que mover un solo impuesto, que es el tema que más desgasta políticamente a los presidentes y ministros de Hacienda.
Para Hommes, sería una buena idea vender ISA, empresa subordinada a Ecopetrol, que es el propietario del 51,4 % de las acciones.
La venta serviría para comprar títulos del Gobierno. Hommes fue más allá y habló de vender acciones de Ecopetrol, de manera que “el sector privado tenga mayor capacidad de control y no seguir este vergonzoso espectáculo de usar a la empresa para premiar funcionarios incapaces o para devolver favores a partidarios”.
En las cuentas del economista, la venta de acciones que menciona, de ISA y Ecopetrol, representaría alrededor de 30 billones de pesos, mucho más que una reforma tributaria. Además, no habría tanta demora en trámites, pues, en el caso de Ecopetrol, ya está autorizada la venta del 10 % de la participación.
La resistencia a una venta de la pujante compañía a la que muchos le quieren echar mano es pan de cada día. De hecho, la autorización de venta del 10 % de Ecopetrol está autorizada desde 2010.