El presidente Abelardo De La Espriella y la primera dama, Ana Lucía Pineda, realizaron un recorrido por las zonas afectadas por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto. El sismo dejó a miles de familias afectadas, además de causar la muerte de alrededor de 300 personas y destruir cientos de viviendas y edificaciones en el occidente del país.
El presidente y su esposa compartieron con los niños y las familias afectadas por la emergencia para brindarles un mensaje de apoyo. Durante el recorrido, hablaron frente a frente con los vecinos y escucharon atentamente cuáles son sus principales necesidades.
Entre abrazos y muestras de afecto con los niños, el jefe de Estado expresó su respaldo a quienes perdieron a sus seres queridos, sus hogares o sus bienes materiales durante la emergencia telúrica.
En la pieza difundida por la Presidencia de la República, el mandatario ratificó su compromiso de reconstruir las zonas destruidas con una promesa a los afectados: “Vamos a dar casa con Eternit. Aguanten, que mi corazón está con ustedes”.
De La Espriella concluyó su intervención asegurando que el Gobierno nacional mantendrá el acompañamiento constante a los damnificados mientras avanzan, de manera prioritaria, las labores de atención social, entrega de ayudas y recuperación de los territorios afectados.