La junta directiva de Ecopetrol, al parecer, está de nuevo en el foco del presidente Gustavo Petro, aunque su administración ya esté en la recta final.
El miércoles 15 de abril la junta fue citada de manera intempestiva, por lo que asistieron solo algunos de los integrantes que alcanzaron a llegar, pues varios estaban lejos del alcance de la Casa de Nariño para cumplir la cita.
Lo cierto es que, después de realizarse el encuentro que, entre otras, condujo a que el presidente (e) de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado, tuviera que devolverse de Cartagena, donde se adelanta el Congreso de Naturgas, se han conocido algunas de las supuestas peticiones del mandatario.
Fuentes cercanas al Gobierno aseguran que el presidente Petro habría pedido la salida de Juan Gonzalo Castaño, un ingeniero de petróleo que entró al equipo directivo, como miembro independiente, pero fue puesto allí por el propio mandatario.
Castaño fue el autor del informe que Petro utilizó para oponerse al fracking y así, tomar posición con relación al negocio de Ecopetrol en la cuenca del Permian, uno de las que más rendimiento genera para la petrolera estatal colombiana.
El ingeniero de petróleos que, según la fuente, sería un candidato a salir de la junta, tiene una amplia preparación en el sector de hidrocarburos, sector con el que poco comulga el gobierno. Es master of Science en Ingeniería de la Academia Estatal del Petróleo y Gas I.M. Gubkin de Moscú (Rusia) y magíster en Ingeniería Industrial de la Universidad de los Andes.
En los últimos días, el presidente Gustavo Petro se ha referido de manera reiterada a muchos funcionarios y recomendados de él en distintos frentes que luego de obtener su confianza se alejan de las líneas y directrices de su modelo.
Según las normas del gobierno corporativo de Ecopetrol, el presidente de Colombia si podría pedir la renuncia de integrantes de la junta pero la decisión definitiva tendría que pasar por la asamblea de accionistas de la empresa. A la larga, allí manda el Gobierno, pues es el controlante, por tener la mayoría de acciones de la compañía. Es decir, su voto es el que más pesa.