Su voz no necesita presentación y para nadie es noticia que, con ella y por ella, ha triunfado en los escenarios más prestigiosos del mundo. Así lo hará en Bogotá el miércoles 22 de abril en el Movistar Arena, en un nuevo paso por Colombia, un país que la adora.
Para millones aquí, Laura Pausini es una memoria sostenida en el tiempo, pero también un presente musical que no ha dejado de impulsar la vida desde el corazón desde los noventa. Ese es mérito de ella, de sus canciones y de su visionaria decisión de conectar con un público a nivel global, trascendiendo idiomas con talento y entrega; porque, sin perder su calidez, en español fluye como pez en el agua, pero también ha cantado airosa en portugués, francés y catalán (y le nace de un lugar genuino, no desde el mero marketing). De su alcance e impacto dan testimonio 75 millones de discos vendidos en el planeta, más de 6.000 millones de reproducciones en streaming de giras emocionantes. Y estas las soporta en una trayectoria que sigue produciendo música para cantar ella, pero, mejor aún, para cantar junto con todo su público.
En su concierto venidero se puede esperar una dosis extra de éxitos. Muchos de ella, que la gente reconocerá si ha tenido corazón en los últimos 40 años, y otros que recibirá como propios. Porque en su disco más reciente, Yo canto 2, se vuelve a rendir a covers de sus ídolos. No se trata de una versión en español de Io canto 2, que canta en italiano y portugués, donde aplaude el trabajo de cantantes como Madonna y Tribalistas. En este, su disco pensado y dedicado al español, suenan canciones de Fito Páez, Mecano, Juan Luis Guerra, Shakira, Natalia Lafourcade, Rosana, Ricky Martin y otros talentos, algunos con giros nuevos, otros más fieles a la original.
Pausini se ha probado tan entregada al arte en español que exaltarlo le resulta segunda naturaleza. La idea no es nueva, esta es la continuación directa de Yo canto (2006), álbum en el que por primera vez reinterpretó canciones que marcaron su crecimiento musical y personal. Entre ambos trabajos hay entendibles diferencias, y el resultado es aún más asombroso. La conexión que generará con la gente, sin duda, será aún mayor sumando estos temas, por difícil que parezca.
Laura regresa a Colombia, donde siempre deja postales hermosas. También a este continente donde desde el principio fue venerada. Tanto es así que es una de tres mujeres en recibir la distinción a persona del año de la Academia Latina de la Grabación, junto con Gloria Estefan y Shakira. Antes de su regreso, la italiana contestó preguntas de Arcadia.
ARCADIA: ¿Recuerda el momento en el que supo que cantar sería su vida?
Laura Pausini: Lo sé desde que nací, creo, y desde que mi padre empezó a grabar mi voz cuando era muy pequeña. A los 8 años, le pedí como regalo de cumpleaños poder subir al escenario con él y cantar en el piano-bar, y nunca más quise bajarme. Fue el lugar más seguro del mundo.
LAURA SE HA PROBADO TAN GENUINA EN ENTREGARSE AL CANTO EN ESPAÑOL Y A SUS FIGURAS QUE LE RESULTA SEGUNDA NATURALEZA.
ARCADIA: Regresa a Colombia, ¿qué conciertos en este país la han marcado?
L.P.: La primera vez que di un concierto fue en el Palacio de los Deportes de Bogotá, una ciudad que no conocía; era mi primera gira mundial. La acogida fue maravillosa. Nunca he olvidado esas sensaciones, que aún hoy conservo en mi interior cada vez que pienso en el momento de volver.
ARCADIA: Latinoamérica la ama más que ninguna otra región en el planeta (exceptuando su país)…
L.P.: De verdad creo que tengo un alma latina; soy la italiana más latina del mundo. Me río cuando lo digo y, sobre todo, cuando me lo dicen, pero lo creo de verdad. La conexión que se ha creado entre el pueblo latino y yo es una magia universal, un hechizo que nunca se ha roto en más de 30 años.
ARCADIA: En Yo canto 2, su música y su voz demuestran potencia y vigencia. ¿Cómo se conecta con sus discos previos y cómo se separa?
L.P.: El primer Io canto/Yo canto era un proyecto parecido, pero la versión española era simplemente la adaptación en español de las canciones italianas. Esta vez me di cuenta de que, al haber crecido en el mundo, porque desde los 18 años no he vivido en un solo país, España y América en particular me han ayudado a conocerme a mí misma y a crecer de adolescente a adulta.
Y cuando me di cuenta de que nunca les había rendido homenaje musicalmente a esos países, sentí el deseo y también la necesidad de hacerlo. Me siento parte de ellos también musicalmente, y me encanta sentirlo así.
ARCADIA: ¿Cómo armar los setlists entre lo nuevo y los superclásicos que la gente siempre querrá escuchar?
L.P.: Para esta gira he decidido hacer un setlist completo de Yo canto 2, una canción de Yo canto 1 y varias de mi repertorio más conocido. Esto para no decepcionar al público, que espera mis éxitos, pero logrando rendir un homenaje completo a los cantautores seleccionados para el disco.
ARCADIA: Si le toca escoger una canción suya para lanzar a una cápsula del tiempo, ¿cuál escoge y por qué?
L.P.: La primera, “La soledad”, porque quiero que escuchen la canción desde la cual todo empezó para mí.
ARCADIA: ¿Qué causas defiende Laura Pausini?
L.P.: Aquellas de las que hablo en mis canciones: los derechos de todos, de las mujeres, de los niños, de quienes se sienten solos ante los retos que les plantean tanto ellos mismos como el mundo. La paz, el respeto, el entendimiento mutuo y la libertad, que es el primer derecho y que no puede faltar bajo ningún concepto ni darse por sentada.
ARCADIA: Ha conjurado una carrera supremamente exitosa en ventas y reconocimiento del público, ¿cuál es su mayor orgullo?
L.P.: Haber enseñado a mi hija que nada se consigue sin esfuerzo y determinación, y que, a pesar de los logros alcanzados, nada se da por sentado, se puede perder y eso está muy bien. Y además reconozco en mis fans uno de mis mayores éxitos: un público fiel que me ha colmado de amor sin interrupción desde 1993 hasta hoy.
ARCADIA: ¿Cómo cuida su voz? Se siente intacta…
L.P.: Intento cuidar la voz descansándola, ¡pero me gusta tanto hablar que para mí es un reto muy difícil guardar silencio!
ARCADIA: ¿Qué sueño no ha cumplido aún?
L.P.: Muchos sueños, y cada vez que se hace realidad uno, intento soñar con algo más, porque soñar es la savia que nos mantiene vivos. Y no tienen que ser necesariamente sueños que nos cambian la vida; pueden ser sueños que nos sacan una sonrisa, nos hacen sentir más fuertes, reconfortados, más seguros de nosotros mismos y orgullosos al mirar atrás y ver lo que hemos logrado.