Escuchar los acordes del sintetizador de Tyrone Lindqvist y Jon George es iniciar un viaje introspectivo al alma. Cuando se suman las percusiones de James Hunt el público empieza a bailar.
Las casi 20.000 personas que asistieron el pasado viernes, 6 de marzo, al concierto de la banda australiana Rüfüs du Sol en Bogotá sintieron que algo cambió en su vida después de escucharlos. Vivieron una experiencia musical que sigue conectando corazones en cada una de sus presentaciones y esta vez no fue la excepción en la capital del país.
El show de Rüfüs —como se le dice de cariño a la banda australiana— estuvo cargado de emociones que están reflejadas en cada una de sus canciones. Desde la nostalguia de Next to me, una de las primeras interpretaciones de su repertorio, hasta la vibración intensa que genera Innerbloom en un cierre emotivo como pocas bandas de cualquier género musical lo logran.
O la emoción de Music is better, una canción lanzada en su más reciente álbum Inhale / Exhale (2024), que a pesar de lo contemporánea ya se ha convertido en una composición icónica de la banda, que marca un cierre perfecto para lo vivido durante sus dos horas de show.
A pesar de interpretar las canciones más icónicas que llevan tocando en cada uno de sus presentaciones como Underwater, Rüfüs esta vez llegó con nuevas melodías que reflejan que su viaje sensorial cada vez es más detallado y complejo, logrando que quienes ya han visto a la banda previamente puedan escuchar sonidos que antes no conocían pero con los que mantienen la secuencia de emociones que solo la banda sabe lograr.
Y es que Rüfüs no es un show musical en el que solo se admiran las composiciones armónicas, o su complemento audiovisual cargado de colores y luces, sino que es un momento único para abrazar, para amar y hasta para recordar las complejidades de la vida, tanto las cosas buenas como las malas que todo ser humano tiene que padecer. Es sentirse vivo y agradecer por cada paso que llevaron a vivir ese momento especial.
Muchos asistentes buscaron esa noche revivir recuerdos de una banda que ya habían visto y que sabían que les movería las fibras más profundas de su ser; otros, expectantes, vieron a la banda por primera vez entendiendo por qué esas canciones que habían reproducido en algún momento de su vida cobrabran sentido al escucharlas en vivo interpretadas elocuentemente por los artistas.
No importó cada paso recorrido para llegar allí, en ese momento solo era relevante sentirse vivo y escuchar a lo que hoy en día es una de las mejores bandas de música electrónica en vivo que sigue conquistando corazones a nivel mundial y que ya considera a Bogotá como su casa, como bien lo reconoció Lindqvist en medio del show.
El momentum que logran tras recorrer una serie de sonidos icónicos hasta llegar a Innerbloom para cantar una sencilla pero contundente frase que resume la vida y lo que es el ser humano en sociedad, vale la pena cada segundo.
El público se conectó en uno solo cuando sonaban las notas referentes de esta canción en el Coliseo Med Plus donde los asistentes corearon al unísono: “If you want me, if you need me, I’m yours”. Algunos se abrazaban, otros saltaban, las parejas se besaban y hasta pedían matrimonio. Todos buscaban, a su manera, guardar un recuerdo que quedará en sus memorias y hasta en sus celulares, para saber que cada vez que lo revivieran recordarán ese día en el que Rüfüs los hizo sentir vivos.