Hay un dicho popular en el fútbol que dice ‘Jugaron como nunca y perdieron como siempre’. Esto le pudo pasar al Liverpool, que jugó un brillante partido en el Camp Nou pero se fue derrotado 3 a 0 obnubilado ante el talento de Lionel Messi. El argentino sacó a relucir todo su talento individual que superó el engranado juego en equipo de los ingleses. Messi marcó dos goles para el triunfo de su equipo, incluyendo una joya de tiro libre. El otro gol del partido fue obra de Luis Suárez.

En el comienzo las acciones favorecieron al Liverpool que logró cortar los depurados circuitos del conjunto catalán y los obligó a jugar con balones largos y no toques cortos como es su ADN futbolístico. El equipo dirigido por Jurgen Klopp presionaba a los locales con intensidad desde la salida sin permitirles posesiones de balón largas y tiempo para pensar a sus jugadores. El Barca se adaptó a las circunstancias y le apostó a cambios de frente y a los balones largos para desahogarse. Sin importar  que los jugadores del equipo blaugrana no están acostumbrados a jugar de esta manera, su técnica individual salió a la luz y lograron acomodarse a este estilo que traería el primer gol.

En el minuto 26,  Arturo Vidal hizo un cambio de frente largo para Coutinho que le entregó la pelota a Jordi Alba. El lateral hizo un centro perfecto para Luis Suárez, que apareció con todo su olfato goleador y empujó la pelota barriéndose. Este fue el primer gol de Suárez en esta edición de la Champions. El uruguayo no marcaba en la Liga de Campeones desde 4 de abril de 2018 en la eliminación frente a la Roma. Alba fue el mejor jugador de la primera parte gracias a sus incursiones en ataque y excelentes pases. También deslumbró con un taco de lujo a Jordan Henderson digno de la ovación del Camp Nou. Puede ver: En video, el túnel de lujo de Jordi Alba frente al Liverpool La polémica del primer tiempo la protagonizó Joel Matip por una mano en el área que después de la revisión del VAR se determinó que no era penal. Lionel Messi fue quien más protestó por quien ser quien llevaba la pelota en esta acción. En la segunda parte continuó el despliegue físico y táctico de los Reds, que mantuvieron su intensidad para recuperar la pelota e inquietaron el arco de Ter Stegen. El portero alemán tuvo varias intervenciones salvadoras para dejar el cero de su equipo. En el minuto 75, cuando mejor jugaba el Liverpool apareció Lio Messi. En una accidentada jugada, el argentino le entregó la pelota al espacio a Sergi Roberto, que se la dio Suárez estrellándola contra el palo. Messi nunca se rindió y aprovechó el rebote para uno de los goles más fáciles de su vida. Luego vendría la joya que pagó la boleta. El argentino ejecutó un tiro libre de forma magistral y puso el balón en todo el ángulo, imposible para el portero Allison, sellando la goleada 3 a 0 en un partido que estaba muy complicado. Una joya del argentino que día a día sigue demostrando que tiene los pergaminos para ser considerado uno de los mejores de la historia. La definición de la serie será el próximo martes 7 de febrero en Anfield. Pese a que la ventaja para el Barcelona es considerable nada está definido teniendo en cuenta que el Liverpool ya logró dominar como visitante.