El último y definitivo partido de Catar 2022 en el Lusail, más allá del duelo Messi-Mbappe que eclipsó al planeta fútbol, terminó por escribir una nueva historia en los banquillos del estadio de Doha. Un técnico debutante como Lionel Scaloni se consagraba sobre un campeón del mundo que ya tenía corona de jugador y entrenador: Didier Deschamps.

Una muestra más de que el fútbol no entiende de lógica ni favoritismo en algunos casos, pero sí puede marcar en cierta forma influencia. Cuatro años después, de los 48 entrenadores que se dan cita en la Copa del Mundo 2026, los de mayor presencia son argentinos (seis) y franceses (cinco).

Si bien la tendencia del director técnico europeo en este Mundial es abrumadora con 31 técnicos (de América son solo ocho), el fenómeno Scaloni se refleja en que de sus otros compatriotas y únicos suramericanos que competirán en Norteamérica, solo dos repiten: Marcelo Bielsa, que dirigió a la albiceleste en Corea y Japón 2002 y ahora llega con Uruguay, además de Gustavo Alfaro, que orientará a Paraguay y dirigió a Costa Rica en la pasada cita orbital.

Lionel Scaloni durante un partido contra Colombia. Foto: Getty Images

Los demás argentinos sellan su primer pasaporte mundialista: Sebastián Beccacece en Ecuador; Néstor Lorenzo con Colombia; y Mauricio Pochettino con el anfitrión Estados Unidos. Estos dos últimos, además, completarán junto a otros 16 entrenadores, un registro no menos histórico en su palmarés: jugaron y ahora dirigirán en una Copa del Mundo.

A ese selecto listado también se sumarán verdaderas figuras de la talla de Fabio Cannavaro, campeón con Italia en Alemania 2006 y hoy director técnico de Uzbekistán, el primer rival de Colombia en el Azteca; Ronald Koeman, que disputó con Países Bajos los mundiales de Italia 90 y Estados Unidos 94 y orientará a su país, y Carlo Ancelotti, el rockstar de los entrenadores mundialistas, que disputará el máximo certamen con la azzurra en dos ediciones: 1986 y 1990.

¿Orejona y Copa?

De ser el técnico más ganador en la historia del Real Madrid, Carletto atravesó el Atlántico para convertirse en el primer seleccionador extranjero del pentacampeón Brasil en una Copa del Mundo. De consagrarse en Nueva Jersey el 19 de julio próximo, igualaría la gesta de su compatriota Marcelo Lippi: ganar el trofeo más prestigioso de clubes, la Champions (con Juventus), y el de selecciones (con Italia en Alemania 2006).

Esa opción también la tiene el alemán, Thomas Tuchel, campeón europeo con Chelsea y de campaña perfecta con Inglaterra en fase clasificatoria, que se estrena como seleccionador nacional y de otra potencia que busca desde 1966 revalidar su única corona orbital.

Didier Deschamps, técnico de la Selección de Francia estará al frente por último vez de los 'blues' Foto: FIFA

Ambos buscan, de paso, contradecir la historia. Los 22 campeones mundiales han tenido técnicos de su mismo país. Por eso 19 selecciones conservan esa ilusión de entrada para esta edición. Empezando por el entrenador campeón vigente: Lionel Scaloni con Argentina y Deschamps en Francia, que tuvo que conformarse con el subtítulo hace cuatro años.

Esa lista de aspirantes la completan Julian Nagelsmann en Alemania; Luis de la Fuente en España; Javier Aguirre en México; el surcoreano Hong Myung-bo; Miroslav Kouvek (República Checa); el bosnio Sergej Barbarez; Murat Yakin (Suiza), Steve Clarke (Escocia); Emerse Faé (Costa de Marfil); Ronald Koeman (Países Bajos); el japonés Hajime Moriyasu; Hossam Hassan (Egipto); Amir Ghalenoei (Irán); Pedro Brito (Cabo Verde), Pape Thiaw (Senegal); Stale Solbakken (Noruega) y el croata Zlatko Dalic, subcampeón en Rusia 2018 y tercero en Catar.

Competencia no les faltará a Scaloni y Deschamps, pero además de favoritismo, también tienen motivación extra para extender su leyenda: son los dos únicos que pueden lograr el bicampeonato mundial como directores técnicos y acompañar en ese lugar de privilegio al italiano Vittorio Pozzo, campeón con la azzurra en 1934 y 1938.