Que un Mundial tenga 48 selecciones participantes o haya sido organizado en tres países distintos ya debería ser suficiente para tildarlo de novedoso, pero la Fifa está dispuesta a romper todos los esquemas y le apostó a una edición histórica que busca dejar boquiabiertos a millones de espectadores.
Las decisiones del presidente Gianni Infantino dividen opiniones en todo el planeta. Hay muchos nostálgicos que lo culpan de quitarle la esencia al fútbol, aunque las estadísticas lo defienden cuando se trata de cautivar nuevas audiencias. La Fifa anunció con bombos y platillos que este será el Mundial más espectacular de todos los tiempos. Antes de empezar ya rompió el récord en venta de entradas y los premios económicos serán acordes a un evento al que se le desborda el dinero de los bolsillos.
Eso no significa que sea todo color de rosa. El informe Fifa’s Climate Blind Spot, publicado por el instituto británico New Weather Institute (NWI), establece que en el Mundial 2026 se generarán más de 9 millones de toneladas de dióxido de carbono.
La principal preocupación de los ambientalistas está puesta sobre la cantidad de viajes en avión que se realizarán antes, durante y después de la Copa del Mundo por parte de los miles de espectadores que asistirán a los estadios de las 16 ciudades sede elegidas por la Fifa.
Teniendo en cuenta que esta edición contará con 104 partidos en total y el número de selecciones participantes se elevó considerablemente, las aerolíneas están hasta el tope de vuelos programados y la huella de carbono marcará un precedente negativo para el planeta, en medio de la crisis por el calentamiento global.
“A partir de 2025, cuando superamos el límite para una temperatura segura del planeta, se han empezado a producir picos sistémicos de crisis climática como olas de calor, sequías, huracanes intensos y más fenómenos meteorológicos extremos como el fenómeno de El Niño”, señaló Manuel Guzmán Hennessey, experto en cambio climático de la Universidad del Rosario. Guzmán advirtió que “si las prioridades de los gobiernos, en especial el de Estados Unidos, fueran reducir las emisiones de carbono, evidentemente no habría un Mundial de fútbol planeado de esta manera, con semejante gasto energético”.
La era del cooling break
A diferencia de lo que pasó en Catar-2022, este Mundial se disputará nuevamente a mitad de año y la Fifa ha tomado medidas para evitar golpes de calor o deshidratación extrema de los jugadores. La novedad de esta edición será la llegada del cooling break –o pausa de rehidratación– que se viene implementando por orden de la Conmebol en los partidos de Copa Libertadores y Copa Sudamericana.
El ente rector ya recibió reclamos en el mundial de clubes por las condiciones extremas en las que se tuvo que jugar. Entrenadores y jugadores cuestionaron los horarios de los partidos en ciudades donde la temperatura superaba los 30 grados centígrados.
Los árbitros tienen una orden clara para el Mundial 2026: en cada tiempo se debe detener el juego para una pausa de rehidratación en la que los jugadores se acercarán al banquillo y podrán beber agua. El cooling break se debe cumplir en todos los partidos sin excepción, aun cuando no haya condiciones de calor extremo.
Aunque el sentido de esta norma es cuidar la integridad de los futbolistas, tiene un trasfondo que beneficia a los canales de televisión. La Fifa autorizó que se pongan comerciales durante las pausas de rehidratación, como sucede en la NBA o el fútbol americano.
Nuevas reglas y un VAR poderoso
“El tiempo es oro” dicen los abuelos y ese es un viejo refràn que le gusta a Infantino como máximo dirigente. Por eso se unió a la International Football Association Board (IFAB) y juntos diseñaron nuevas reglas que tratarán de combatir la pérdida deliberada de tiempo en el Mundial de este año.
La IFAB, organismo encargado de definir las reglas del fútbol, les entregó a los árbitros una actualización de normas que empezarán a usarse desde el próximo primero de junio. Por ejemplo, los árbitros tendrán que explicar públicamente cada decisión que tomen tras una revisión en el VAR. Luego de ir al monitor, al juez central le abrirán un micrófono que se escucha en todo el estadio y dará las razones de un penal, una tarjeta roja o un gol anulado.
El VAR tendrá nuevas situaciones en las que puede intervenir: tiros de esquina mal señalados y errores al enseñar una segunda tarjeta amarilla. Las detenciones estarán estrictamente controladas. Los jugadores tendrán cinco segundos para ejecutar saques de banda y en el momento de un cambio deben tardar máximo diez segundos para salir.
El ingreso de la camilla o el personal médico también estará bajo la lupa de los árbitros. Todo jugador que necesite asistencia de ese tipo debe quedarse fuera de la cancha por dos minutos, incluso si ya se siente recuperado. Solo los capitanes podrán discutir decisiones arbitrales y los futbolistas tienen prohibido taparse la boca para hablar o lanzar insultos a sus rivales.
José Borda, analista arbitral, considera que el objetivo de estos cambios es “que haya mucha continuidad de juego, que el tiempo real supere los 60 a 62 minutos en promedio. Con las ayudas tecnológicas que se incluyeron, como el sistema de detección semiautomática del fuera de juego, se hace de una manera muy rápida y con una efectividad sorprendente”, agregó.
Borda destacó la cámara corporal que llevarán los árbitros. “Se descubrió que cuando los jugadores están siendo grabados se comportan mejor y eso ayuda a que haya una mayor disciplina dentro de los partidos. Y a los espectadores les gusta ver esas imágenes desde la perspectiva de los árbitros”, apuntó.
Hacer del fútbol un show
La Fifa está pensando en entregarles a los aficionados un espectáculo atractivo y envolvente de principio a fin. Claro que el fútbol es el principal protagonista, pero en este Mundial 2026 no será el único. Al tener tres países en calidad de anfitriones, la organización hará una ceremonia de inauguración con artistas invitados en México, Estados Unidos y Canadá.
La alineación para el primer partido en el Estadio Azteca incluye artistas como J Balvin, Alejandro Fernández y Belinda; en el SoFi Stadium de Inglewood estará Anitta y Katy Perry, y Canadá no se quedará atrás con Michael Bublé y Alanis Morissette. Pero si hay algo que ha generado polémica es la realización de un show de medio tiempo en la final de la Copa del Mundo, algo similar a lo que sucede en el Super Bowl de la NFL.
Teniendo en cuenta que el último partido del Mundial se juega en territorio estadounidense, la Fifa armó un espectáculo que se llevará a cabo en los 15 minutos del descanso después del primer tiempo. La primera consecuencia es que ese entretiempo durará casi media hora, algo inusual para los fanáticos más conservadores del fútbol a nivel internacional.
“Madonna, Shakira y BTS son íconos globales, cuya música trasciende fronteras y generaciones, y estamos orgullosos de darles la bienvenida al primer espectáculo de medio tiempo de la final de la Copa Mundial de la Fifa, liderado por Chris Martin de Coldplay”, dijo Gianni Infantino durante el anuncio oficial.
Colombia ya tiene asegurada su representación en el partido por el título, aun si la tricolor se queda en el camino. Shakira se ha convertido en un ícono mundialista y esta vez no será la excepción, pues hace poco lanzó su nuevo éxito titulado Dai Dai que da continuidad a la saga de canciones internacionalmente conocidas como Waka Waka o La La La.
La Fifa cuenta los días para que inicie el Mundial, punto cúspide de su gestión como ente rector. Los hinchas ya están citados, las boletas ya se agotaron y los 1.248 jugadores convocados preparan sus maletas llenas de ilusión para buscar el trofeo que convierte a los hombres del común en ídolos inmortales.