Durante este viernes un extraño accidente se tomó las redes sociales y algunos medios de comunicación en Colombia y México. El asunto tiene que ver con el impresionante choque de un Ferrari 458 por la autopista que cubre la ruta entre Acapulco y la capital mexicana.El conductor del bólido sobrevivió al salir de los hierros retorcidos del vehículo auxiliado por sus escoltas. Pero sus acompañantes, dos atractivas jóvenes de Medellín de 29 y 22 años de edad, no corrieron con la misma suerte y quedaron dentro del auto que se incendió. Cuando llegaron los organismos de socorro y finalmente las lograron sacar las llevaron a un hospital a donde llegaron con quemaduras de tercer grado en el 90 por ciento del cuerpo. Las colombianas murieron pocas horas después.En México el tema fue cubierto con amplio despliegue y causó un gran debate ya que, según afirman los medios de ese país, el conductor del Ferrari y sus escoltas no ayudaron a las colombianas, pudiéndolo hacer.Puede leer: ¿Quién es el capturado por el choque de un Ferrari en el que murieron dos paisas en México?Las jóvenes paisas llegaron a México a comienzos de febrero, sin embargo se desconoce el motivo del viaje. Lo cierto del caso es que con ellas ya son varias las colombianas que han muerto en extrañas circunstancias cuando estaban en compañía de extraños personajes, la mayoría relacionados con el mundo del narcotráfico.El 30 de junio de 2016 fue abandonado en plena calle del barrio Nápoles (Colonia Nápoles, como lo llaman los mexicanos) el cuerpo de una joven caleña de 23 años. Estaba desnuda y presentaba golpes y signos de una tortura brutal. Había salido de un sector del humilde barrio Caldas de Cali y llegó a México a trabajar como modelo.Un año antes, otra jovencita colombiana había corrido el mismo trágico destino. Fue encontrada muerta en otro sector de Ciudad de México, su cuerpo fue hallado semidesnudo, con signos de tortura, violencia sexual, su ropa interior en la boca y una herida de bala en la cabeza. La Procuraduría mexicana, el equivalente a la Fiscalía colombiana, filtró en su momento información a algunos medios de comunicación con el perfil de la colombiana: “Modelo, involucrada con la prostitución y el narcotráfico, dueña de un automóvil Mustang, mismo que fue robado por los presuntos asesinos”, decía parte de los datos.Otro de los casos más emblemáticos fue el de otra joven que murió en extrañas circunstancias el 4 de julio de 2012 al caer de uno de los pisos más altos de una torre de apartamentos en el exclusivo sector de Polanco, en la capital mexicana. Una vez más las autoridades mexicanas afirmaron que la colombiana trabajaba en ese país de acompañante y que tras ingerir alcohol con un supuesto cliente cayó. La familia de la colombiana siempre ha dicho que se dedicaba al modelaje y viajó a México para impulsar su naciente carrera de cantante. Señalan a un hombre de haberla arrojado del balcón.Estos son los casos conocidos. Pero en los últimos cinco años, otras ocho colombianas han muerto en extraños accidentes o sencillamente han sido asesinadas en México. La mayoría tenía las mismas características. Jóvenes y muy atractivas. Algunas de ellas incluso estaban en catálogos de supuestas agencias de modelaje en internet en donde las promocionaban como modelos y ofrecían servicios de “acompañantes”. Lo cierto del caso es que la muerte de estas dos jóvenes paisas se suma a esa macabra lista de colombianas que perdieron la vida en México en lo que los medios de ese país ya bautizaron como “la tumba de las modelos colombianas”.