Todo está listo ya. Con un conteo inicial de las unidades económicas que hay en todos los municipios empieza este lunes la titánica tarea que adelantará el Dane, de realizar el censo económico en Colombia, para levantar toda la información actualizada y desagregada, acerca de cómo son esas unidades productivas, donde están, qué hacen, cuál es su tamaño y si son formales o no.
Las etapas previas a esta gran investigación económica se surtieron ya. Para 2021, con la tarea que se inicia este lunes, se empezarán a probar todos los diseños y aplicativos diseñados con antelación.
El costo total de la operación estadística será de 388.955 millones de pesos, cuya ejecución concluirá en el 2023.
Los gastos empezaron en el 2019, con la disposición de 3.201 millones de pesos para empezar con la identificación de necesidades informativas y el diseño metodológico.
Durante el 2020, hubo una segunda solicitud de recursos, por 64.000 millones de pesos, con los cuales, se buscaba finalizar la fase de diseño, e iniciar la construcción de aplicativos de recolección de información y realizar el operativo de conteo y censo experimental.
No obstante, como es bien conocido, llegó la pandemia y las necesidades de financiación fueron otras. La decisión del Gobierno, sin detener el proceso que tendría que surtir el censo económico, fue asignar 12.000 millones de pesos, lo que llevó a que varias de las actividades programadas no pudieron ejecutarse.
La reprogramación de dichas tareas quedó para este año. Se destaca que el operativo de recolección de información en detalle, del Censo Económico, quedara aplazado para el año 2022. En el 2021, las actividades alrededor del Censo, será para el conteo de unidades económicas. Para esta labor, se dispondrá de recursos de la vigencia anterior (2020), por 1.174 millones de pesos, más los recursos asignados para la vigencia 2021, por 8.351 millones.
El gasto en este y los próximos dos años
En el 2021, cuando tendrá lugar el conteo de unidades económicas y el censo experimental, el total de recursos solicitados es de 65.500 millones de pesos, de los cuales.
En el 2022, cuando se hará el operativo como tal, de recolección de la información que compone el Censo Económico, la necesidad de recursos es de 303.063 millones de pesos.
Finalmente, en el 2023, tendrá que hacerse el análisis, validación y difusión de los resultados obtenidos en los operativos censales, para lo cual, se requieren adicionalmente 4.191 millones de pesos.
Desde cuándo no se hace
Una vez concluya todo el proceso de realización del censo económico, Colombia tendrá una foto actualizada de la estructura económica del país, en la que se reflejen los cambios en materia de composición y participación de los distintos sectores productivos.
Para cualquier país, este es un insumo clave, con el cual se tiene la realidad de lo que se está haciendo y como se está haciendo para que la economía avance.
Por esa razón, desde 1945, y curiosamente, adelantado por la Contraloría General, se adelanto un primer censo económico en el país. En esa ocasión, se estableció que la investigación cubriría establecimientos de 5 o más personas ocupadas y con un valor de ventas de 6.000 pesos o más.
De ahí en adelante se hicieron nuevas investigaciones económicas, en 1954, 1970 y 1991, algunas de ellas para indagar en sectores específicos de la economía, como la industria y el comercio.
La información que se recababa después en el país, con corte netamente económico, era territorial.
De ahí la importancia de la nueva foto que tomará ahora el Dane.
¿Qué gana el país con esa inversión?
Así como es clave que el país tenga claridad acerca de su población, lo que se logra con las actualizaciones del censo poblacional, como lo hizo el Dane recientemente, también es definitivo tener la información correcta sobre el tema económico. No solo la cantidad de unidades económicas que hay, sino su formalidad o informalidad, su lugar de ubicación, su tamaño tendrá amplias repercusiones en todo.
Por ejemplo, habrá más facilidad para el diseño de políticas de formalización. Se podrá lograr mayor equidad en temas tributarios.
Adicionalmente, el Dane tiene la intención de “generar el marco estadístico para desarrollar las encuestas estructurales de transporte y construcción, cuyas unidades de observación difieren del establecimiento y requieren de un directorio de empresas robusto”.
De igual manera, la información que se obtenga en el censo económica será insumo para las nuevas necesidades que ha planteado la pandemia. “Producir información oportuna que dé respuesta a las necesidades de información que ha dejado al descubierto la emergencia generada por el Covid-19, sirviendo de base para tomar las decisiones correctas en búsqueda de la recuperación y la reconstrucción del tejido empresarial del país”.