El gas en Colombia, aunque es un combustible que está en la mira como uno de los que continuará, en medio de una transición energética, podría causar aprietos en un par de años.

La Asociación Colombiana del Petróleo (ACP) destapó un estudio sobre el tema. Pone en el visor el grave problema que podría generar la fuerte caída de las reservas de gas en los últimos años, en medio de un incremento en el consumo.

“Las reservas probadas (1P) en los últimos 10 años han tenido una tendencia decreciente pasando de 5.727 GPC (Gigapies cúbicos) a 2.817″; es decir, una caída de 51 %), lo que, según el estudio de la ACP, “indica que cada vez son más necesarios los esfuerzos para explorar, desarrollar y viabilizar nuevas fuentes de gas natural para atender una demanda creciente”.

El efecto mayor podría llegar en 2028, mientras que avanza la necesidad de más combustible de este tipo, no solo para el consumo de los hogares, sino para el transporte, la industria, entre otros.

Frank Pear, presidente de ACP

El estudio de la ACP evidencia que el índice de reposición de reservas promedio de los últimos diez años ha sido apenas del 36 %, lo que, según los expertos, implica que “de cada 10 pies cúbicos que se produjeron, se descubrieron o hicieron viables 3,6 nuevos pies cúbicos”. En consecuencia, “no se está agregando ni la mitad de lo que se produce”, dice el informe.

Pilas, es el gas que necesita Colombia

El informe resalta que son distintos las posiciones, las que reconocen la preponderancia del gas, no solo para la transición sino para la equidad y la reducción de la pobreza en regiones donde aún existen colombianos que cocinan con leña.

Por ello, el incremento en la demanda de gas natural, que se ha registrado en los últimos 10 años, que ha sido de entre el 2% y 3%. A ello se le suma la expectativa, según la cual, la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) está estimando que, de 370 GPC al año ahora, se pase a necesitar 400 GPC-año en 2030 y 440 GPC-año en 2038.

En ese contexto, hay que tener en el visor el hecho de que “el potencial de producción declarado para los años 2023 y 2024 presenta una tasa de declinación anual promedio del 14%, reflejo directo del agotamiento de los grandes campos”, señala el informe.

El documento de la ACP expone el panorama, según el cual, “los campos Pauto sur, Cusiana, Cupiagua y Chuchupa, aportaron en 2023 el 58 % del suministro nacional, mientras que en 2018 ese aporte superaba el 70 %. Se espera que para el 2027 su participación caiga al 49 %”.

Panorama de las reservas de gas | Foto: APC

¿Qué hacer?

Al decir de la ACP, “es importante que, para la planeación y el desarrollo prospectivo del abastecimiento nacional, se visibilicen y tomen acciones para levantar las contingencias y resolver necesidades de carácter regulatorio, de infraestructura, ambientales y sociales, al igual que alinear todos los esfuerzos de la institucionalidad y la industria para priorizar el desarrollo de esta nueva oferta”.

El gremio de la industria extractiva enfatiza en lo clave que es el Plan de abastecimiento de gas natural 2023-2038. De hecho, lo describe como “un instrumento clave para la identificación de obras que aporten a la confiabilidad del suministro”.

Para la ACP, “es fundamental que la versión definitiva del plan sea expedida en firme y adoptada en los tiempos previstos por las agendas regulatorias, tanto de la UPME como del Ministerio de Minas. Luego de esto, es clave convocar una mesa de trabajo interinstitucional para que las iniciativas allí definidas entren en operación con sentido de oportunidad y urgencia”, concluye el documento.

Exploración. Foto ilustrativa.