El desplome de los precios del petróleo, la fuerte caída de los mercados mundiales y el aumento de las tasas de cambio (incluyendo el dólar contra el peso colombiano) no son gratuitos. Tras bambalinas, el mundo venía de tener un acuerdo entre los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y otras naciones para recortar a la producción de crudo (y así apoyar los precios al alza), pero este rompió la semana pasada.  En ese momento comenzó lo que muchos analistas han llamado la guerra de precios del petróleo, entre Rusia y Arabia Saudita, dos de los mayores productores en todo el mundo y que pueden reducir los valores ya que pueden operar con tarifas bajas. Además, expertos han concluido que ambas naciones saldrán más fortalecidas luego de que termine la turbulencia, cuya disolución aún está en veremos, pero dejará un coletazo fuerte para las naciones dependientes del petróleo, como Colombia. Entre tanto, la ‘guerra fría‘ en este frente avanza a pasos agigantados. Este miércoles, Arabia Saudita anunció que aumentará su capacidad máxima de bombeo a 13 millones de barriles diarios. 

"Saudi Aramco anuncia que ha recibido una directriz del ministerio de Energía para aumentar su capacidad máxima sostenible de 12 millones de barriles diarios a 13 millones de barriles diarios", dijo la compañía en un comunicado. En Rusia, la cosa está menos despejada. El presidente Vladimir Putin aseguró este miércoles que la economía rusa saldrá "reforzada" de la guerra de precios del petróleo con Arabia Saudita, que provoco la caída de los precios del barril. "Tenemos todas las oportunidades para que los sectores clave de la producción (rusa) salgan de esta situación mucho más fuertes", dijo durante una reunión con inversores, en declaraciones publicadas por la web del Kremlin. "Estoy seguro de que Rusia cruzará este periodo turbulento con calma y dignidad", añadió. Por ahora, la posibilidad de lograr un nuevo acuerdo parece más lejana que nunca.