Parecía interminable. Como en pocas ocasiones, la asamblea ordinaria de accionistas de Ecopetrol amenazaba con extenderse durante todo el día.

El tema obligado surgía en cada punto en el que podían intervenir los pequeños inversionistas que, según dijo una de las participantes, hicieron sus esfuerzos económicos para comprar acciones, con la expectativa de tener un retorno, el cual, ahora, ven amenazado.

El punto de la agenda era para la aprobación de los resultados de la compañía, que fueron presentados por el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, pero los mensajes de cada accionista que pedía la palabra, no podían alejarse de la coyuntura: la situación jurídica de Roa.

La mayoría de los 11 accionistas o representantes de inversores que se inscribieron para ese tema en particular, aprovechaban el momento para referirse al caso.

Desde el presidente de la USO, sindicato de la petrolera: Martín Ravelo, hasta accionistas como el exsenador y político Jorge Robledo, alzaron su voz para insistir en la renuncia de Roa o, en su defecto, para que sea la junta directiva la que tome la decisión de su salida, en el ejercicio de la obligación de ser coherentes con el derecho fiduciario que le asiste al máximo órgano de decisión.

Robledo, por ejemplo, manifestó que Roa está tres veces sub judice (bajo decisión judicial). En ese sentido, estaría afectando a la compañía, que es de todos los colombianos, por ser patrimonio del Estado, y porque entre sus accionistas minoritarios hay más de 270.000 ciudadanos.

De acuerdo con las intervenciones, algunas de las cuales se refirieron al informe de resultados, “las reservas están cayendo -el gobierno dice lo contrario- y hay una junta que antipetrolera en su mayoría”.

Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, presentó balance de gestión. Foto: El País

Muchos pedían hacer que primara el interés general, no el personal, haciendo referencia a que la decisión sobre Roa debe tomarse según lo que más beneficie a Ecopetrol. En el caso de los integrantes de la junta, manifestaron que no son jueces sino administradores, por lo que deben hacer lo mejor para todos los accionistas. Pedían defender a Ecopetrol, pero muchos se apartaron de los que pedían la renuncia. Es decir, la polarización se volvió a evidenciar.

Robledo, por ejemplo recordó cuáles eran los señalamientos que estaban en juego y que no eran menores como para pasarlos desapercibidos. “Se violaron los topes de campaña en 5 mil millones, lo que puede dar hasta para 4 años de cárcel”, manifestó como accionista.

En ese sentido, señalaban: “Roa tiene que renunciar o que la junta le pida la renuncia”, esgrimían algunos de los intervinientes.