El avistamiento de ballenas jorobadas en el Pacífico colombiano y la temporada de huracanes en el Caribe coinciden con un periodo en el que las empresas colombianas fortalecen la planificación de sus operaciones de transporte internacional de carga. Según los reportes Ocean Freight Market Update y Air Freight State of the Industry, de DHL Global Forwarding, la demanda de transporte marítimo continúa creciendo y supera la capacidad disponible.

Entre julio y octubre, miles de ballenas jorobadas llegan al Pacífico colombiano para reproducirse y dar a luz. Durante este periodo, las autoridades marítimas implementan recomendaciones de navegación, control de velocidad y vigilancia en las zonas donde se registra su presencia.

Estas medidas requieren coordinación con las operaciones marítimas que conectan la región con el comercio exterior, especialmente a través de Buenaventura. “La protección de las ballenas y la continuidad del transporte internacional de carga pueden convivir cuando existe una adecuada planificación. El monitoreo permanente de las rutas, la comunicación con todos los actores de la cadena logística y la capacidad para anticipar posibles ajustes operativos permiten responder de manera oportuna sin afectar el flujo del comercio internacional”, afirmó Alejandro Bachs, country manager de DHL Global Forwarding Colombia y Venezuela.

La temporada de huracanes, que se extiende hasta noviembre, también puede generar cambios en rutas marítimas y aéreas, cierres temporales de puertos y aeropuertos, congestión en terminales y variaciones en los tiempos de tránsito.

“Estos fenómenos naturales no detienen el comercio internacional, pero sí pueden generar ajustes que deben contemplarse desde la planificación logística. Las empresas que anticipan sus embarques y cuentan con alternativas de transporte mantienen visibilidad sobre sus operaciones y están mejor preparadas para responder ante cambios inesperados”, agregó Bachs.

Ante estas condiciones, se recomienda anticipar los embarques, reservar capacidad, revisar inventarios, evaluar rutas alternativas y considerar opciones de transporte multimodal, además de hacer seguimiento a las condiciones meteorológicas y operativas.