El cuidado del cabello ya no ocurre exclusivamente en los salones de belleza. En Colombia, el mercado capilar alcanzaría los USD $508 millones en 2026 y mantiene un crecimiento anual de 7,19 %, impulsado por consumidores que buscan soluciones prácticas y de uso en casa. En 2025, el cuidado personal y capilar concentró el 64 % de las ventas del sector belleza, lo que evidencia una priorización del autocuidado y el uso de herramientas como planchas, secadores y dispositivos de styling en el hogar.

“Hoy, vemos un consumidor mucho más autónomo, que quiere resultados profesionales sin salir de casa. Esta transformación está impulsando el crecimiento de herramientas capilares, con aumentos en la demanda que en algunos segmentos ya superan el 23 %”, afirmó Andrés Felipe Betancur, gerente general de Cosmos. Este comportamiento se asocia a la búsqueda de eficiencia, ahorro de tiempo y control sobre las rutinas de belleza.

De acuerdo con las proyecciones del sector, las herramientas y accesorios de belleza serán las categorías con mayor crecimiento en 2026, con incrementos estimados entre 15 % y 25 %. Este desempeño estaría relacionado con la expansión del comercio electrónico y el consumo de contenidos digitales que muestran rutinas y técnicas para el uso de estos dispositivos en el hogar.

Cosmos ha reportado un aumento en la demanda de herramientas diseñadas para uso doméstico, con tecnologías orientadas a reducir el daño térmico y optimizar los tiempos de uso. La compañía ha ajustado su portafolio para responder a este perfil de consumidor, que prioriza funcionalidad y resultados en la rutina diaria.

“El ‘salón en casa’ no es una moda pasajera, es una evolución del consumo. Las personas quieren invertir en herramientas que les permitan ahorrar tiempo y dinero, pero también tener el control de su imagen todos los días”, agregó Betancur.

La digitalización del consumo también ha incidido en este comportamiento. El comercio electrónico en el segmento de belleza continúa en expansión, mientras tutoriales, reseñas y redes sociales influyen en la toma de decisiones de compra. Este entorno ha facilitado la adopción de herramientas capilares y ha ampliado el acceso a rutinas más especializadas desde el hogar.