Colombia es uno de los escenarios para el diseño y los negocios de moda en América Latina. Eventos como Colombiamoda, Bogotá Fashion Week, Cali Distrito Moda y Santander Fashion Week reúnen cada año a diseñadores, marcas, compradores y profesionales de la industria. En sus ediciones de 2026, estos eventos reunieron a más de 795 marcas y superaron los 116.000 asistentes, de acuerdo con Inexmoda y la Cámara de Comercio de Bogotá.
Sin embargo, detrás de los pocos minutos que dura una presentación existe un proceso que puede extenderse durante semanas o meses. Para las marcas emergentes, llegar a una pasarela implica desarrollar una propuesta creativa y coordinar distintos elementos para llevarla al escenario.
Santiago Barrientos, cofundador de SBQ, compañía que presentó su primer desfile en Colombiamoda, señala que uno de los retos está en desarrollar una propuesta que vaya más allá del diseño de las prendas.
“Una colección que funciona en un punto de venta no necesariamente está pensada para una pasarela, donde el styling, la música, el espacio, la iluminación y el orden de salida deben responder a un mismo concepto y comunicar la identidad de la marca en pocos minutos. El reto es construir una propuesta coherente y lograr que todos los elementos respondan al concepto de la colección”, explica Barrientos.
Para Andrés Riaño, fundador de Niente Archive, una pasarela también implica un ejercicio de construcción de marca. En su primera presentación en Santander Fashion Week, la firma presentó Ritorno x Niente Archive, con 12 modelos.
“Una pasarela exige tomar decisiones distintas a las de un punto de venta: definir qué prendas cuentan mejor la historia de la colección, cómo se relacionan entre sí y qué ritmo debe tener el desfile. El reto está en convertir la identidad de la firma en una experiencia que el público pueda reconocer en pocos minutos”, explica Riaño.
A esto se suma la producción, que requiere coordinar modelos, vestuario, maquillaje, peluquería, dirección creativa, equipos técnicos y proveedores. En producciones de menor escala pueden participar entre 10 y 20 personas, mientras que en formatos mayores el equipo puede superar los 30 integrantes.
Para las marcas emergentes, el proceso comienza antes de la presentación: deben definir qué comunicar y cómo convertir su propuesta en una experiencia ante el público y la industria.