A una semana del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el 10 de agosto, niñas, niños y adolescentes enfrentan afectaciones en su seguridad, sus rutinas y su bienestar emocional. Según el más reciente reporte disponible de OCHA, 287 personas han fallecido, 3.975 han resultado heridas y 378 permanecen desaparecidas. También persisten daños en viviendas, centros educativos, establecimientos de salud y vías de acceso.

La emergencia puede generar miedo, incertidumbre, tristeza o separación temporal de las familias. Por ello, OCHA identifica como prioridades la activación de rutas de protección, la atención psicosocial, la reunificación familiar, la prevención de violencias y trata de personas y la creación de espacios seguros para la niñez.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó, además, sobre un posible incremento del riesgo de trata de personas en las zonas afectadas, debido a la pérdida de viviendas, medios de vida y redes de apoyo.

World Vision Colombia mantiene acciones en Cali, Pereira, Buenaventura y Chocó, con intervenciones de protección, agua, saneamiento e higiene y seguridad alimentaria. Entre el 14 y el 16 de agosto, 388 niñas, niños y adolescentes participaron en actividades de juego, recreación y expresión artística. También se entregaron kits lúdicos, de higiene y nutrición a familias afectadas.

La organización reportó 430 personas alcanzadas mediante asistencia alimentaria y 488 mediante acciones de protección. En Chocó, donde se estiman 60.485 personas afectadas, persisten necesidades relacionadas con alojamiento, agua segura, alimentación, salud y protección.

“El impacto de una emergencia no termina cuando dejan de moverse las estructuras. Para una niña o un niño, también puede significar perder temporalmente sus rutinas, dejar de asistir a la escuela, separarse de personas importantes y experimentar miedo e incertidumbre. Por eso nuestra respuesta debe poner a la niñez en el centro, brindando espacios seguros, acompañamiento y protección que les permitan recuperar la confianza y la esperanza”, señala Peter Gape, director nacional de ‘Colombia y Venezuela’.

La respuesta continúa mientras las autoridades actualizan las cifras y avanza la evaluación de daños y necesidades.