El empleo, la economía del sur de Córdoba y la competitividad del país son las que están sufriendo el golpe.
Cerro Matoso, el complejo minero-industrial ubicado en el municipio de Montelíbano (Córdoba), dedicado a extraer y transformar el níquel para producir ferroníquel, está pasando aceite desde hace un par de meses por cuenta del gas.
Al menos 600 empleos directos y contratistas han sido impactados, según confirma la compañía, en una situación alrededor de la cual aún no se ve la luz en el túnel.
Todo porque su problema de operatividad, que está solo al 50 %, depende del gas, combustible que era suministrado por Canacol, a través de un contrato suscrito hasta 2029. No obstante, el proveedor se retiró, tras obtener autorización en Canadá para terminar anticipadamente varios de sus contratos de suministro, debido a una crisis que lo lleva a entrar en un proceso de reorganización.
Durante más de 40 años Cerro Matoso ha permanecido en la región, promoviendo el empleo y el desarrollo social en las comunidades vecinas. De ahí que el efecto sea mayúsculo, pues se trata de 50.000 personas que dependen directa o indirectamente de la operación de Cerro Matoso.
Al decir de la compañía, una prolongada situación como la que están enfrentando, amplificaría cada día más los efectos, tanto en la economía local como en cientos de familias cordobesas.
“La reducción de la operación también tiene consecuencias para Colombia. El impacto económico se estima en cerca de $1.500 millones diarios, asociados principalmente a menores impuestos y regalías, así como a compras de bienes y servicios que han dejado de realizarse. En dos meses de operación al 50 %, este impacto acumulado se acerca a los $90.000 millones”, argumenta la compañía.
El llamado
Si se trata de un escenario que depende más de una disponibilidad de gas ¿cuál sería la salida?.
El llamado que hace Cerro Matoso, según afirman en un documento a la opinión pública, es para que el Ministerio de Minas, el de Trabajo, la Agencia Nacional de Minería-ANM, la Agencia Nacional de Hidrocarburos-ANH, la Superintendencia de Sociedades, la de Servicios Públicos Domiciliarios y demás entidades competentes, unan los esfuerzos en busca de soluciones.
La premura con la cual se atienda esta circunstancia será la que permita adoptar las medidas necesarias para garantizar la normalización y la continuidad de la operación de Cerro Matoso y evitar que se profundicen los impactos económicos, laborales y sociales que ya afectan a cientos de familias, especialmente en el sur de Córdoba, señala la compañía.