Hace algunas horas, Ecopetrol presentó ante la Comisión de Bolsa de Valores de Estados Unidos (SEC) un preocupante informe en el que detallan una grave conducta que se ha registrado a manos de grupos armados ilegales. Se trata de atentados contra la infraestructura, además del robo de combustible en Colombia.
La compañía reveló que el volumen de petróleo que se dejó de producir aumentó considerablemente si se compara con las cifras del 2025, pese a que los atentados a oleoductos cayeron.
Además, las redes de contrabando han trasladado sus operaciones a otras zonas del país. Los ataques de grupos guerrilleros contra la infraestructura se redujeron exactamente un 24,3 % frente al 2025. Fueron contados unos 31 casos registrados, frente a los 41 el año anterior.
Las acciones criminales afectaron infraestructura petrolera ubicada en Norte de Santander, Arauca y el ya popular oleoducto Caño Limón-Coveñas y el Bicentenario.
La cifra de reducción de producción se ubica en 114.505 barriles de crudo en 2024, pero se disparó el año siguiente, en 2025, a unos 762.684. Esto representa una caída en ingresos de unos 210.200 millones de pesos.
Estos ataques terroristas implican una situación operativa preocupante. Esto porque cada interrupción implica la parada de las plantas, además de la disminución de volúmenes de crudo y la necesidad de movilizar equipos y profesionales a la zona afectada.
Ecopetrol detalló que en el mes de octubre del 2025, la situación de orden público obligó a cerrar las operaciones en el Catatumbo, Norte de Santander. Esto dado que se registraron siete intrusiones armadas ilegales, en las que robaron crudo y realizaron distintas amenazas.
A inicio del 2026, los problemas de seguridad afectaron en el primer trimestre a Ecopetrol, con una magnitud de 148.000 barriles.