La Bolsa de Nueva York terminó con una fuerte alza este martes -19 de julio-, impulsada por los resultados de las empresas revelados durante la jornada y un debilitamiento del dólar en el mercado internacional.
Al cierre de las operaciones, el índice principal Dow Jones cerró en alza de 2,42 % en 31.824,71 puntos, el tecnológico Nasdaq ganó 3,11 % a 11.713,15 unidades, en tanto el S&P 500 trepó 2,75 % a 3.936,14 puntos.
Así las cosas, Wall Street empieza a dar señales de que lo peor está pasando, ya que muchos expertos y analistas empiezan a hablar de desaceleración de la economía, en lugar de la tan mencionada recesión.
Según la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, la economía estadounidense está sólida como para evitar una recesión, a pesar de tasas de interés en aumento, pero todavía enfrenta algunas amenazas.
Aunque sería “apropiado” que el crecimiento mermara ahora que la economía estadounidense se recuperó de la pandemia, los consumidores están en buena forma gracias a un mercado laboral fuerte, explicó Yellen a la radio pública NPR.
La inflación impone una “carga sustancial” a las familias, y bajar los precios es una “prioridad principal” para el presidente Joe Biden, reiteró. La Reserva Federal viene subiendo las tasas de interés agresivamente para tratar de contener la inflación, que marcó 9,1 % en 12 meses a junio.
Ahora bien, en medio de todo esto, el desafío ahora para la Fed es contener la inflación sin causar una recesión, desafío sobre el que todos los mercados están posando su atención.
Un “aterrizaje suave (...) requerirá pericia y buena suerte”, sostuvo Yellen para quien “eso puede lograrse”.
Al mismo tiempo, sostuvo que la mayor economía mundial enfrenta riesgos, que incluyen la guerra en Ucrania y otros que podrían presionar precios de alimentos y energía al alza. También puso en su lista la desaceleración en China.
En un contexto de desempleo históricamente bajo, fuerte gasto de consumo y producción industrial al alza, “no se trata de una combinación que constituya una recesión”, remarcó Yellen. Sin embargo, “esperamos ver que el (ritmo de) crecimiento se desacelere”, concluyó.
Europa trata de salir a flote
Por otra parte, al igual que en Nueva York, las principales bolsas europeas cerraron con fuertes subidas el martes, después de que los inversores se mostraran optimistas ante una posible reanudación de las entregas de gas a Europa por el gasoducto ruso Nord Stream 1.
El índice FTSE de la bolsa de Londres subió un 1,01 % y el DAX de Fráncfort, muy sensible a las tensiones entre Rusia y Europa sobre el gas, un 2,69 %. En París, el indicador CAC40 aumentó un 1,79 % y en Milán, el FTSE MIB subió un 2,49 %. El índice IBEX35 de Madrid aumentó por su parte un 2,03 %.
El petróleo sube por cuarto día consecutivo
Los precios del petróleo volvieron subir el martes por cuarta jornada consecutiva por una conjunción de factores, entre los que sobresale la perspectiva de anuncios ambientales del presidente Joe Biden el miércoles, que el mercado teme que afecten la oferta de crudo.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en septiembre ganó 1,01 %, a 107,35 dólares. En tanto el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en agosto ganó 1,57 %, a 104,22 dólares.
Como el lunes, el crudo se benefició de un debilitamiento del dólar. Cuando el billete verde cede, el barril -cotizado en dólares- se abarata para inversores en otras monedas.
“El mercado se preocupa por el presidente Biden, ya que debe anunciar medidas sobre el clima el miércoles”, explicó Phil Flynn, de Price Futures Group.
Luego de admitir que no podría aprobar su programa ambiental en el Congreso, el presidente actuará por decreto.
“Cada vez que (Biden) hizo algo por el clima, los precios del petróleo subieron”, remarcó Flynn, quien mencionó la detención del proyecto de oleoducto Keystone XL o la moratoria sobre los permisos de perforación en tierras públicas por 16 meses.
Con información de AFP.