La inclusión financiera, que no es otra cosa que el acceso que tienen las personas y las empresas a diversos productos y servicios financieros útiles y asequibles que atienden sus necesidades como transacciones, pagos, ahorro, crédito y seguros; y que se prestan de manera responsable y sostenible, cobra cada vez más fuerza en el mundo y cada vez son más los países que se enfocan en reducir la brecha de quienes no logran acceder a estos servicios en la actualidad.

Según los expertos, este factor ayuda a que los mercados sean cada vez más dinámicos y se pueda garantizar un flujo de dinero constante, tanto hacia y desde el exterior, como al interior de cada nación. Gracias a esto han surgido alternativas como las tarjetas de crédito o débito, las billeteras digitales o los pagos electrónicos; todos con la finalidad de facilitar la vida de los usuarios y llegar hasta zonas apartadas, donde la bancarización es deficiente.

¿Cómo le va a Colombia con esta tarea?

Por segundo año consecutivo Credicorp lanzó su Índice de Inclusión Financiera (IIF) en Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador, México, Panamá, Perú y Argentina, país que se mide por primera vez en esta edición. Este documento busca ser una herramienta para comprender los retos en inclusión financiera y tomar decisiones estratégicas de modo que más personas ingresen al sistema financiero formal.

En esta ocasión se consideraron tres dimensiones: acceso, uso y calidad percibida. Asimismo, se definió una escala de 0 a 100, en la que un mayor puntaje significa un mayor nivel de inclusión financiera. Según el IIF, el promedio obtenido por los ocho países analizados es de 44.2, lo cual significa una mejoría de 6 puntos frente al informe de 2021, apalancada en un crecimiento en todos los países, excepto Bolivia.

Teniendo en cuenta esto, según el informe presentado esta semana, Panamá continúa liderando el IIF con un puntaje de 56.4. Le siguen Chile (52.3), Argentina (49),que se ubica en el tercer puesto, Ecuador (48.9), Colombia (44.7), México (41.5), Perú (39.8) y Bolivia (38.3), que retrocede levemente frente a 2021.

Para Gregorio Mejía, presidente de Mibanco Colombia, empresa del holding financiero Credicorp, si bien el país no se ubica a la cabeza, sí destaca que Colombia se mantiene en el mismo lugar, en parte debido a la inclusión de Argentina en la medición, la inclusión financiera en el país aumentó considerablemente frente al informe de 2021, al pasar del 38.3 a 44.7, con calificaciones de 62 en calidad percibida, 47 en acceso y 25.2 en uso.

“Creemos muy saludable que se haya dado un incremento considerable en cuanto al conocimiento sobre los productos y servicios en Colombia. Sabemos que la mayor cantidad de personas que conoce el sistema financiero formal ya no regresa a la informalidad, y esto es un patrón a nivel regional. No obstante, vemos que hay un espacio importante de mejora en cuanto a prácticas de ahorro. Si bien muchas veces las personas no pueden ahorrar por causas externas, también existe un grupo importante de colombianos que decide no hacerlo”, detalló Mejía.

¿Qué piensan los colombianos de los servicios financieros en el país?

Frente a la primera edición del IIF publicada el año pasado, no solamente la inclusión financiera aumentó cerca de 7 puntos porcentuales en Colombia, sino que todas las dimensiones registraron incrementos significativos, con lo cual el país se ubica por encima del promedio regional en esta materia.

“También destaca en la medición que se hace sobre la imagen general de las instituciones del sistema financiero, con una evaluación de 3.13 en una escala del 1 al 5 y convirtiéndose en el tercer país con mejor evaluación en esta categoría. Sin embargo, esto contrasta con la percepción de facilidad que se tiene para obtener un producto de ahorro o crédito, en donde Colombia (3) queda en el penúltimo lugar, así como en los costos para el usuario, ubicándose por debajo del promedio regional”, agregó este vocero.

Al igual que en 2021, Colombia destaca entre los tres países con mejor puntuación en la dimensión de calidad percibida, después de Panamá (69.3) y Ecuador (65.5). Esta dimensión analiza la confianza y calidad de los productos financieros disponibles. En un rango del 1 al 5, los colombianos calificaron la confianza en su sistema financiero formal con un promedio de 3.11, ubicándose ligeramente por encima del promedio alcanzado por los 8 países del IIF (3.05).

En materia de acceso Colombia presentó el mayor aumento, al pasar de 34.8 en el Índice de 2021 a 47 en el de 2022, mientras que el 61 % de los colombianos percibe, al menos, una barrera para tener productos financieros. Esto muestra una mejoría frente al IIF anterior, pero permanece como uno de los niveles regionales más altos. El 66 % de los colombianos no utiliza ningún producto financiero en el lapso de un mes, siendo uno de los niveles más altos entre los países estudiados.