El aumento de precios de la canasta básica familiar afecta cada día los bolsillos de los colombianos, generando inestabilidad en los mismos, que han tenido que reducir gastos para poder contrarrestar los efectos de la inflación.
Entre tanto, a dos meses y medio de que termine el año, el Gobierno nacional se encuentra también en la búsqueda de esas propuestas que pueden “equilibrar” la economía tras una imparable inflación y el hecho de que, como lo mencionó en su momento el presidente Gustavo Petro, se avecina una recesión económica.
“Lo que viene es una tormenta económica, la guerra, los resultados del descalabro y de la parálisis del capitalismo mundial producto de la pandemia; las políticas públicas mundiales han llevado a la economía de todo el universo a una recesión”, indicó en el congreso de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas Acopi.
Es entonces que en unas declaraciones sobre el aumento del salario mínimo para 2023, la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, contempló la idea de “congelar” los precios de los productos de la canasta familiar, un supuesto que llamó la atención.
Por esto, Juanita Gómez decidió hablar con el economista Orlando Santiago, para aclarar el panorama sobre las consecuencias de esto y lo que sucedería con dicha medida complementaria.
El salario mínimo para 2023
Se acerca el día en el que el Gobierno nacional junto con empresarios y sindicatos de trabajadores acuerde cuál sería el salario mínimo para 2023. Se analizarán factores productivos, “inflacionarios, pero también las pérdidas del valor adquisitivo del salario”, dijo la ministra del Trabajo.
“Entre todos tenemos que llegar a un acuerdo de salario mínimo que les sirva a los colombianos y colombianas, y que nos ayude a mejorar las condiciones de vida digna para todos y todas”, señaló.
Sin embargo, esa posible idea que mencionó en su momento la jefe de cartera llevó a repensar lo que pasaría sobre la congelación de precios de la canasta.
“La inflación se está dando por choques externos. El hecho de hacer un control de precios en Colombia no va a impedir que los precios de la energía sigan subiendo en Europa. No va a impedir que la guerra de Rusia se siga llevando a cabo en Ucrania”, aseguró Orlando Santiago, experto en economía.
Lo anterior quiere decir que se estarían generando precios artificiales que no reflejan las condiciones reales de oferta y demanda, teniendo una consecuencia negativa en comerciantes y empresarios sobre sus ingresos y egresos.
¿Cuánto aumentaría según el dato de inflación?
Para analizar este punto, lo primero que se debe tener en cuenta es que la inflación en el país se encuentra en este momento en el 11,44 %, pero según las proyecciones de entidades como el Banco de la República, este podría finalizar el año rondando entre un 10,5 % y un 11 % cerrado.
No obstante, otros expertos no descartan un leve repunte gracias al aumento de los precios de la gasolina, que empezó a darse desde octubre.
Ahora bien, teniendo en cuenta las proyecciones del Emisor para el costo de vida en Colombia, el salario mínimo aumentaría el otro año entre $150.000 y $165.000, lo que dejaría este pago en un rango que empieza en $1.150.000 y termina en $1.165.000, sin contar el subsidio de transporte y los aportes a salud y pensión. Esto, mientras el Gobierno refuerza las medidas que ayudarán a que el costo de vida empiece a bajar.
Centrales obreras y empresarios tendrán hasta la última semana de diciembre para tratar de llegar a un acuerdo. Si la decisión del porcentaje del aumento no es concertada con los diferentes sectores llamados al debate antes del 30 de diciembre, el Gobierno nacional puede tomar la decisión de cuál sería el incremento.