Durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro, el sector petrolero y de gas enfrentó una de las situaciones más complejas en su historia reciente: se suspendieron los nuevos contratos de exploración, no se dio vía libre al fracking, cayeron la producción y las reservas, al punto que Colombia hoy importa el 40% del gas que demanda, y se registró una fuerte contracción en la inversión extranjera y en la actividad en el sector.
Ante el nuevo Gobierno, las expectativas han cambiado y se ven nuevas posibilidades de desarrollo. De hecho, Frank Pearl, presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), señaló en una reciente entrevista en SEMANA, que de aquí al 2050 el sector puede aportarle 695 billones de pesos adicionales al Gobierno nacional. Con esa cifra, a su juicio, se podría eliminar el 47% de toda la pobreza en Colombia y resolver el déficit del sistema de salud. Pero advirtió: “Es imposible de cuantificar el impacto negativo que dejó el Gobierno Petro al sector”.
Ante este panorama, en el marco de la IX Cumbre de Petróleo, Gas y Energía, se conocieron los resultados anuales del Barómetro Petrolero, un estudio liderado por Arteaga Latam, desarrollado en alianza con el Centro Nacional de Consultoría y Ensamble XL, con el apoyo de Campetrol, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) y la Andi. Desde 2019 mide cada año la percepción de ciudadanos, autoridades de gobierno y directivos de empresas del sector sobre la confianza, la reputación, la licencia social para operar y las expectativas de la industria de petróleo y gas en Colombia. La edición 2026 incluye 2.553 encuestas a ciudadanos, 162 a directivos y 239 a autoridades locales, nacionales y ambientales.
Frente a las expectativas, los resultados muestran un cambio de tendencia. En 2025, apenas el 18% de los directivos de las empresas de petróleo y gas creía que su empresa expandiría operaciones en Colombia en los siguientes cinco años. Hoy es el 53%: 35 puntos porcentuales más en un año y el nivel más alto desde que el Barómetro empezó a medir, en 2019. Quienes prevén reducir operaciones bajaron de 27% a 11%.
Sin embargo, mientras los directivos de la industria de petróleo y gas vuelven a apostarle a Colombia y en los municipios productores crece la confianza en la Presidencia de la República, la aprobación de los ciudadanos hacia la industria de petróleo y gas va en la dirección contraria: la valoración de la industria cae en el país y también en los territorios donde opera. Son los principales resultados del Barómetro Petrolero 2026.
En los municipios productores, la confianza de los ciudadanos en la Presidencia de la República subió nueve puntos porcentuales: de 36% en 2025 a 45% en 2026. En el total nacional el aumento fue menor, de 42% a 46%. La medición se hizo entre septiembre y octubre, en los primeros meses del nuevo Gobierno.
“La industria volvió a creer en Colombia, pero los colombianos le creen menos a la industria. Las empresas vuelven a planear crecimiento y en los municipios productores mejora la confianza en la Presidencia, pero el reto es convertir la reactivación en presencia territorial y legitimidad social”, señaló Jaime Arteaga, director general de Arteaga Latam.
En el total nacional, las empresas petroleras perdieron confianza, al pasar de 46% en 2025 a 40% este año. En los municipios petroleros, la confianza en las empresas del sector se mantiene en 46% en los dos últimos años.
A pesar de las expectativas que despierta el sector en esta nueva etapa y las posibilidades de desarrollo, la percepción favorable sobre el sector está cayendo. Al preguntárseles a los encuestados (en el total nacional) si consideran que la industria petrolera es positiva para el país, la mayoría (el 70%) lo cree así. Sin embargo, la noticia preocupante es que este porcentaje es el nivel más bajo en la historia de la medición, pues en los últimos tres años estuvo en 80%.
En los municipios productores, la percepción positiva del sector pasó del 88% en 2023, a 74% este año, el segundo porcentaje más bajo, después del registrado en 2019, cuando fue de 67%.
Las empresas, por su parte, han perdido opinión positiva, tanto a nivel nacional como en los municipios productores. En el país, el indicador se ubicó en 59%, después de que 2024 registrara 79% de favorabilidad y el año pasado de 69%. En los municipios productores, esta cifra registró 58% en 2026, del 68% que alcanzó en 2024 y 65% en 2025.
“Ahí está la principal tensión del sector para el próximo año: las empresas se preparan para crecer justo cuando pierden respaldo ciudadano, tanto en el país como en los territorios donde operan”, señala un comunicado sobre el estudio.
El apoyo al fracking sigue siendo minoritario, pero crece. El 34% de los colombianos está de acuerdo con que el país lo desarrolle, frente al 30% de 2025. Y si el objetivo es aumentar las reservas de gas, el 38% lo aceptaría en su propio municipio.
De cara a las potencialidades que genera el fracking, a nivel nacional, el 54% de los encuestados considera que esta técnica puede ayudar a que el país tenga más gas y no dependa de importarlo, en tanto que para los municipios petroleros registra el 51%.
Asimismo, para el 58% en el país, y para el 61% en los municipios petroleros, el fracking puede generar empleo e ingresos en las regiones donde se haga.
Ecopetrol pierde confianza, sobre todo entre los directivos. La confianza ciudadana en Ecopetrol bajó de 51% en 2025 a 48% en 2026. Entre los directivos del sector la caída es mucho más fuerte: la percepción favorable de la empresa pasó de 76% a 44%, 32 puntos menos en un año.