El Presupuesto de la Nación para 2027 salió al ruedo en el Congreso de la República, donde las comisiones económicas conjuntas: terceras y cuartas de Senado y Cámara, se reunieron para empezar el debate al proyecto de ley, pese a que solo era la presentación del contenido del proyecto de ley.
El tema a tratar, sin duda, es de grueso calibre, y lo más común es que configura caras largas en el recinto del Parlamento donde se discute, pero esta vez arrancó con una carcajada que nada tenía que ver con burla sino con un: estamos en apuros.
El Ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, fue quien, con un comentario inicial, desató la risa que resonó en el lugar. “Estoy aquí para cumplir el deber constitucional de presentar a ustedes un resumen del marco en el que se desarrolla el Presupuesto”, arrancó su mensaje, en relación con lo que posteriormente iba a explicar.
Hasta ahí, continuaban las caras largas, escuchando el panorama fiscal que describió el funcionario. El proyecto de ley, presentado por el gobierno De La Espriella, está aforado en 635 billones de pesos, en vez de los 575 billones que tenía la propuesta presentada por el gobierno Petro.
La cifra está también muy lejos de los 546,9 billones que se están ejecutando en la actualidad, por lo cual causó risas que el ministro dijera: “Es importante que pueda explicar el contexto en el cual se presenta este presupuesto austero”.
Austero porque, según sus argumentos, fue necesario sincerar cuentas y tratar de incluir lo que estaba bajo el tapete, sin que se reconociera como parte de las necesidades financieras del próximo año.
Después del momento relajado, Gómez Martínez se despachó a explicar las razones por las cuales el Presupuesto subió 60 billones de pesos más en comparación con la cifra que había lanzado el gobierno anterior.