El dólar terminó la jornada de este miércoles 29 de abril a la baja. Durante todo el día mantuvo un comportamiento volátil, lo que benefició el bolsillo de los consumidores colombianos de productos importados o que se negocian en esta moneda.
Para hoy, 29 de abril, la divisa cerró en la Bolsa de Valores con un precio de $3.627, lo que significó una reducción de $6 frente a la tasa representativa del mercado (TRM) definida por la Superfinanciera para la jornada actual, que es de $3.633.
Respecto al movimiento de la divisa desde el primer minuto de cotización, la variación fue de $12, teniendo en cuenta que el precio de apertura en la mañana fue de $3.615.
Frente a la volatilidad de la moneda, esta registra movimientos relativamente estables. El precio máximo que alcanzó durante la jornada fue de $3.639, mientras que el precio más bajo registrado al cierre fue de $3.609. El promedio cotizado se ubicó en $3.622.
En cuanto a las negociaciones, hoy la moneda tuvo un volumen transaccional de 2,019 millones. El volumen promedio, por su parte, se ubicó en 839,1.
A nivel global, el índice del dólar, que compara la divisa americana con una cesta de otras seis monedas, hoy registra un comportamiento a la baja, pues presenta una variación del 0,16 % y se ubica en 98,565 unidades.
Economía internacional
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha disparado el precio de la energía y de los fertilizantes, podría sumir a más de 30 millones de personas en la pobreza, dijo el miércoles el jefe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
“Hicimos un estudio después de seis semanas de guerra y estimamos que, incluso si el conflicto terminara en ese momento, 32 millones de personas serían empujadas a la precariedad en 160 países”, dijo Alexander De Croo a la AFP en París.
La guerra ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
La escasez de suministros y los altos precios han llevado a países de África y Asia a imponer una combinación de medidas como el racionamiento de combustible y la reducción de la semana laboral para disminuir el consumo, mientras que otros han reducido los impuestos sobre el combustible para amortiguar el impacto en los consumidores.